En medio de fuertes denuncias de fraude el partido de Putin mantiene el liderazgo de la Duma con el recuento del 60 % de los votos

Rusia Unida obtuvo el 47,16 % de los apoyos y continúa rozando la mayoría constitucional en la Duma o Cámara Baja del Parlamento ruso, siendo este el peor resultado que obtienen desde el 2003

En medio de fuertes denuncias de fraude el partido de Putin mantiene el liderazgo de la Duma con el recuento del 60 % de los votos

 

El partido del presidente ruso, Vladimir Putin, Rusia Unida, ganó las elecciones parlamentarias celebradas en Rusia los días 17, 18 y 19 de septiembre, con más del 47% de los votos, según los últimos datos ofrecidos por la Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia.

Tras el escrutinio del 60,06 % de los sufragios, Rusia Unida obtiene el 47,16 % de los apoyos y continúa rozando la mayoría constitucional en la Duma o Cámara Baja del Parlamento ruso.

Además, los candidatos del oficialismo lideran en 193 cicunscripciones mayoritarias de las 225 en juego.

Para la mayoría constitucional, el partido del Kremlin necesita obtener más de 300 de los 450 asientos en la Duma.

Como segunda fuerza, según datos preliminares de la CEC, queda el Partido Comunista con el 20,89 % de los apoyos, frente a los 13,34 % que había obtenido en las elecciones de 2016.

También superan el umbral del 5 % necesario para entrar en la cámara el Partido Liberal-Democrático (7,9 %), los socialdemócratas de Rusia Justa (7,54 %) y la formación de nuevo cuño Gente Nueva (5,77%).

Estos partidos votan tradicionalmente en las grandes cuestiones con Rusia Unida, por lo que se les conoce como oposición sistémica.

El resultado cosechado por Rusia Unida garantizaría la mayoría absoluta al partido del Kremlin, ya que, además de liderar por listas de partidos, sus candidatos ganaban la mayoría de las 225 circunscripciones mayoritarias.

Más de 110 millones de ciudadanos estaban llamados a las urnas, de los que 2,6 millones se habían inscrito para el voto electrónico, habilitado en Moscú y seis regiones.

El Partido Comunista ha sido el gran beneficiado del desgaste de la fuerza del Kremlin y de la persecución de la oposición extraparlamentaria liderada por Alexéi Navalny.

La participación en los comicios, que se prolongaron durante tres jornadas debido a la pandemia de la covid-19, superó el 45 %, según datos oficiales.

En las elecciones legislativas rusas que tuvieron lugar en 2016 la participación fue del 47,88 %.

En esos comicios el oficialismo logró más del 54,20 % de los votos, lo que le permitió sumar 334 escaños y aprobar leyes sin necesidad de pactar con la oposición sistémica en el Parlamento.

Esto supone, pese a tener mayoría en la nueva Duma, el peor resultado desde 2003 y una considerable pérdida de confianza por parte de los ciudadanos rusos.

Este domingo, poco antes del cierre de los colegios, los comunistas denunciaron fraude en varias regiones del país, desde la parte europea a Siberia y Lejano Oriente.

A su vez, la CEC restó importancia a las infracciones, aduciendo que no influyen en el resultado final de los comicios.

También el Ministerio del Interior confirmó que a los largo de las tres jornadas de votación no hubo irregularidades capaces de repercutir en el resultado de las legislativas.