El Congreso aprueba un megapaquete social para reforzar la campaña de Bolsonaro

El texto base fue aprobado por 469 a 17, con el apoyo del opositor Partido de los Trabajadores del expresidente Lula da SIlva, que dijo que los trabajadores deben recibir los nuevos subsidios y votar al PT.

El Congreso aprueba un megapaquete social para reforzar la campaña de Bolsonaro

 

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, obtuvo este miércoles una victoria política de cara a la búsqueda de la reelección en los comicios del 2 de octubre, con la aprobación en la Cámara de los Diputados de una enmienda constitucional que le permite gastar 41.000 millones de reales (8.000 millonesde dólares) en aumento de planes sociales y subsidios a combustibles hasta fin de año.

El oficialismo logró evitar que los beneficios sociales sean permanentes y sí para apenas los próximos cinco meses, al rechazar una propuesta de la oposición de izquierda.

La enmienda constitucional fue articulada por el bloque oficialista en el Congreso, controlado por el llamado Centrao y el presidente de Diputados, Arthur Lira, del Partido Progresista, principal aliado de Bolsonaro.

El texto base fue aprobado por 469 a 17, con el apoyo del opositor Partido de los Trabajadores del expresidente Luiz Inácio Lula da SIlva, candidato a la presidencia favorito en las encuestas, y otras fuerzas de izquierda y centroizquierda.

Lula dijo el martes a la noche en Brasilia que los trabajadores deben recibir los nuevos subsidios y votar al PT para que estos beneficios se tornen permanentes.

La derecha neoliberal que apoya la agenda económica bolsonarista representada en el Partido Novo y el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) votó en contra del proyecto por no respetar el techo del gasto.

Justamente para perforar las limitaciones presupuestarias, Bolsonaro envió el proyecto de enmienda constitucional.

“Bolsonaro demoró tres años para aprobar la ayuda social y ahora la ejecuta como campaña electoral. Con Lula el beneficio será permanente y no una aventura electoral luego de haber menospreciado a los más pobres”, dijo el jefe del bloque del PT, Reginaldo Lopes.

El jefe del bloque oficialista, Ricardo Barros, exministro de Salud de Michel Temer, afirmó que el presupuesto a ser utilizado es producto de la recaudación fiscal y no afectará “la credibilidad de las cuentas públicas”.

El ministro de Economía, Paulo Guedes, consideraba “suicida” al proyecto inicialmente, que se llamó de “Proyecto Kamikaze”.

El proyecto prevé el aumento de 400 a 600 reales mensuales para los beneficiarios del programa Auxilio Brasil, la marca social de Bolsonaro que reemplazó al Bolsa Familia, el instrumento que sacó de la miseria a 36 millones de brasileños durante el gobierno de Lula.

El proyecto le otorga 1000 reales (casi 200 dólares) mensuales a los camioneros autónomos como compensación al aumento de los combustibles y le paga 10 dólares mensuales a las familias pobres en la compra de una garrafa de gas domiciliario.

Las compañías azucareras que producen etanol -alcohol combustible que usa la flota automotriz brasileña- también recibirán subsidios para que el precio siga competitivo contra las naftas.

El presidente Bolsonaro debe promulgar la enmienda constitucional para que comience a ser aplicada.

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