EE.UU. admitió que intentó negociar con los golpistas de Níger y fracasó
Mientras el rechazo internacional crece, el líder golpista nigerino Abdourahamane Tiani nombró al economista y exministro de Finanzas Mahamane Lamine Zeine como primer ministro
El Gobierno de Estados Unidos reconoció que intentó persuadir a la Junta Militar de Níger de que restituyera el orden constitucional, sin éxito, mientras el país africano inició una semana decisiva tras el vencimiento de un ultimátum de sus vecinos de África Occidental, que amenazaron con usar la fuerza.
“Estas conversaciones fueron extremadamente francas y, en ocasiones, bastante difíciles”, admitió la subsecretaria de Estado, Victoria Nuland, en declaraciones a periodistas estadounidenses cuando se aprestaba a partir de Niamey, la capital nigerina.
“Fue una primera conversación en la que Estados Unidos ofreció sus buenos oficios si existe el deseo por parte de los responsables de volver al orden constitucional”, pero “yo no diría de ninguna manera que se aceptó ese ofrecimiento”, precisó la funcionaria.
Nuland detalló que se reunió con el general de brigada Moussa Salaou Barmou, nuevo jefe del Estado mayor militar, y con otros dirigentes, y agregó que la junta militar no le permitió conversar con su jefe, el general Abdourahamane Tiani, ni con el presidente depuesto y detenido, Mohamed Bazoum.
No obstante, aclaró que “varios” funcionarios estadounidenses pudieron hablar por teléfono con Bazoum.
Mientras tanto, y aunque los jefes de los estados mayores de las Fuerzas Armadas de los países miembros de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao) mencionaron una posible intervención militar tras haber vencido el domingo a la noche el ultimátum de esa organización para que fuera repuesto el orden constitucional, ninguna tropa había sido oficialmente desplegada hasta anoche.
Por otra parte, la Junta Militar designó primer ministro “de transición” al economista Ali Mahaman Lamine Zeine, antiguo responsable de Finanzas y actual representante del Banco Africano de Desarrollo en Chad.
El golpe de Estado fue condenado enérgicamente en África y en otras regiones del mundo, pero es apoyado por el pueblo nigerino, que se manifestó en multitudinarias marchas desde el día del golpe.

