De la Espriella y Cepeda definirán la presidencia de Colombia en segunda vuelta
La elección presidencial de Colombia se encamina a un balotaje entre el candidato de derecha Abelardo de la Espriella y el representante del oficialismo, Iván Cepeda, tras una primera vuelta más reñida y polarizada de lo que anticipaban las encuestas.

Según el preconteo, Abelardo de la Espriella obtuvo el 43,7% de los votos, mientras que Iván Cepeda alcanzó el 40,9%. La diferencia fue menor a tres puntos porcentuales, lo que anticipa una segunda vuelta altamente competitiva.
Tras conocerse los resultados preliminares, Cepeda llamó a esperar el escrutinio oficial y denunció posibles irregularidades en el proceso electoral. El candidato del Pacto Histórico sostuvo que existen inconsistencias en el censo electoral y en algunas mesas de votación que deberán ser verificadas por las autoridades electorales.
Por su parte, De la Espriella celebró el resultado ante sus seguidores en Barranquilla y presentó la elección como una disputa entre dos modelos de país. El abogado y empresario ha construido su campaña alrededor de propuestas de seguridad, reducción del gasto estatal y un discurso crítico hacia el gobierno de Gustavo Petro.
Uno de los datos más relevantes de la jornada fue el fuerte retroceso del uribismo tradicional. La candidata Paloma Valencia obtuvo apenas el 6,9% de los votos, muy por debajo de las expectativas previas. Tras conocerse los resultados, tanto Valencia como el expresidente Álvaro Uribe expresaron su respaldo a De la Espriella para la segunda vuelta.
El exalcalde de Medellín, Sergio Fajardo, finalizó con el 4,18% de los votos, mientras que Claudia López quedó relegada con menos del 1%. Ambos espacios aparecen ahora como potenciales árbitros de la segunda vuelta, ya que sus votantes podrían resultar decisivos.
Analistas consultados por Página/12 destacaron que la campaña de De la Espriella logró capitalizar el voto antipolítico y antiestablishment mediante una intensa estrategia digital, fenómeno que consideran similar a otros procesos recientes observados en América Latina.
En términos territoriales, Cepeda mostró fortaleza en Bogotá, Cali, Cartagena y varias regiones del sur del país, mientras que De la Espriella obtuvo un desempeño destacado en amplias zonas del interior colombiano. La participación alcanzó el 56% del padrón electoral.
De cara al balotaje, los analistas advierten que la transferencia automática de votos entre candidatos no está garantizada. La capacidad de ambos postulantes para atraer a los electores moderados y movilizar a quienes no participaron en la primera vuelta será determinante para definir quién gobernará Colombia durante los próximos cuatro años.
