De la Espriella militariza Santa Marta ante una ola de violencia narco
La ciudad turística amaneció con comercios cerrados, tras una serie de ataques desatados por la muerte de un líder de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. El gobierno desplegó más de 1.100 uniformados.

El gobierno colombiano desplegó este miércoles más de 1.100 uniformados en Santa Marta, tras la violencia desatada por las paramilitares Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), y aseguró que mantiene el control de esta ciudad turística. Previamente el presidente Abelardo de la Espriella había patrullado las calles de Santa Marta junto a militares y policías.
De la Espriella anunció que más de 500 soldados estarán desplegados en Santa Marta junto a más de 600 policías, en un dispositivo de seguridad que también se extenderá hasta el vecino municipio de Ciénaga. “Tengan la certeza de que dentro de poco vamos a dar con los causantes de toda esta estrategia de terror. (…) Narcoterroristas de las autodefensas conquistadoras de la Sierra Nevada: voy por ustedes”, dijo el mandatario de ultraderecha en la red social X.
La ciudad amaneció con varios comercios cerrados y escasa presencia civil en las calles, después de los ataques del martes contra vehículos y establecimientos comerciales. Las ACSN habían anunciado el lunes un paro armado de 48 horas después de la muerte de su segundo cabecilla, alias Cholo, en una operación de la Fuerza Pública. En los paros armados, los grupos suelen restringir el desplazamiento de vehículos por rutas y ríos, la movilidad de las personas e incluso ordenan el cierre de comercios.
El ministerio de Defensa colombiano informó que el despliegue militar incluye unidades de fuerzas especiales, vigilancia fluvial y sobrevuelos continuos de la Fuerza Aérea sobre Santa Marta y sus corredores periféricos. Como parte de la respuesta del gobierno, De la Espriella también anunció el traslado de cerca de 76 personas privadas de la libertad que, según afirmó, tienen vínculos con las ACSN y están recluidas en cárceles de los departamentos norteños de La Guajira, Cesar, Magdalena y Atlántico. “¡No permitiré que quienes delinquen en estos departamentos permanezcan recluidos allí y sigan ordenando desde las cárceles revueltas, extorsiones y asesinatos!”, escribió el mandatario en X.
