China flexibiliza su embargo de metales estratégicos tras la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump

Beijing suspendió por un año la prohibición de exportar galio, germanio y antimonio hacia Estados Unidos, en un gesto que busca reducir tensiones y estabilizar las cadenas globales de suministro.

China flexibiliza su embargo de metales estratégicos tras la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump

 

El Ministerio de Comercio de China anunció la suspensión por un año de la prohibición que impedía exportar tierras raras y metales estratégicos de uso dual —como el galio, el germanio y el antimonio— hacia Estados Unidos. La decisión revierte parcialmente las restricciones impuestas a fines de 2024, cuando Beijing respondió a los controles tecnológicos de Washington sobre el sector de semiconductores.

Según informó Página/12, la medida coincide con lo adelantado por la Casa Blanca tras el encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump el pasado 30 de octubre en Busan, durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Allí, ambas potencias acordaron una serie de pasos destinados a reducir la escalada comercial y estabilizar el vínculo bilateral.

El comunicado oficial del Ministerio de Comercio chino aclara que la suspensión “busca facilitar la cooperación económica y garantizar la estabilidad de las cadenas globales de suministro”. Sin embargo, no detalla si las licencias de exportación serán concedidas de forma automática ni en qué volúmenes se permitirán las ventas.

La decisión representa un giro relevante en la política exportadora china: en diciembre de 2024, Beijing había impuesto un embargo total a estos tres metales como respuesta a las restricciones estadounidenses sobre el acceso a microchips avanzados y equipamiento de litografía. En ese momento también se endurecieron los controles sobre materiales superduros y el grafito, insumo clave para la industria de las baterías.

El galio, el germanio y el antimonio son componentes esenciales para la producción de semiconductores, dispositivos ópticos y equipos electrónicos de alta gama, sectores donde China concentra la mayor parte de la oferta mundial. Su procesamiento requiere alta especialización y cuenta con escasos sustitutos en el mercado global.

Autoridades estadounidenses interpretaron la medida como una “licencia general” que en los hechos elimina los controles chinos sobre estos insumos críticos. “Se trata de un paso que contribuirá a aliviar las presiones sobre la industria tecnológica global”, señaló un comunicado de la Casa Blanca.

La flexibilización de los controles forma parte de un paquete más amplio de entendimientos entre ambos países. El sábado, Beijing y Washington anunciaron también la suspensión por un año de las tasas portuarias recíprocas impuestas en octubre, además de la reducción parcial de aranceles adicionales, la moratoria sobre tasas logísticas y la reactivación del comercio agrícola.

En ese marco, China confirmó que mantendrá reducidos al 10% los aranceles a productos estadounidenses y levantará las tarifas adicionales aplicadas al aceite de soja y otros bienes agrícolas. También se levantaron parcialmente las restricciones a la exportación de grafito, material esencial para fabricar electrodos y fibras de carbono.

Estas medidas fueron interpretadas como un intento conjunto por recomponer las relaciones económicas tras meses de fricciones que afectaron el comercio bilateral y los mercados de materias primas. No obstante, analistas internacionales advirtieron que la suspensión del embargo tiene carácter temporal y podría revertirse si el clima político vuelve a tensarse.

En Europa, la decisión fue recibida con cautela pero considerada una señal alentadora para la estabilidad de las cadenas de suministro, especialmente luego de los conflictos entre China y Países Bajos por el control estatal de la fabricante de chips Nexperia, propiedad del grupo chino Wingtech. El gobierno chino instó a la Unión Europea a “corregir su mal proceder” y permitir el funcionamiento normal de la compañía.

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