La jornada transcurrió sin mayores incidentes en un caluroso día el fin de semana previo a Navidad, donde los grandes comercios cerraron sus puertas. Más de 340 mil personas se excusaron para no votar en el referéndum obligatorio, una cifra que triplica las presentadas en el plebiscito de septiembre de 2022 y que evidencian el cansancio de un sector de la población respecto al proceso de plebiscito. Las cifras representan cerca del 2 por ciento del padrón electoral y casi el cuádruple en comparación con las elecciones celebradas el pasado 7 de mayo para elegir a los consejeros constitucionales que participaron en el proceso de elaboración del proyecto de Carta Magna. 

Más de 15,4 millones de ciudadanos estaban llamados a votar desde las 8 hasta las 18 horas locales para aprobar o rechazar un texto elaborado por un órgano elegido en las urnas que no logró consensos y en el que la derecha y la ultraderecha tuvieron mayoría. Este segundo intento de darle al país una Carta Magna que sustituya a la de Pinochet arrancó en septiembre de 2022, cuando una contundente mayoría rechazó en otro plebiscito un proyecto escrito por una convención de mayoría izquierdista que proponía un profundo cambio en el modelo de país.