El CAE fue instaurado en 2006 para ampliar el acceso a las universidades privadas, en un país donde no existía la posibilidad de estudiar gratis. En su inicio tenía una tasa de interés de casi un seis por ciento promedio, muy por arriba del sistema de financiamiento que otorgaban las universidades estatales (dos por ciento), lo que llevó a los primeros estudiantes en acceder a este sistema a acumular deudas millonarias.
Recién en 2016, después de años de masivas protestas callejeras, la presidenta Michelle Bachelet logró instaurar la educación gratuita para el 60 por ciento de los estudiantes más pobres. Según el presidente Boric, hoy más de 1,2 millones de personas son deudores del CAE. Hasta fines de 2023 se registraban 539 mil morosos, según de la comisión administradora del sistema de créditos.
Según datos oficiales, las deudas contraídas por los chilenos para estudiar suman una morosidad total de 11.700 millones de dólares, financiada al 58,3 por ciento por el fisco y un 41,7 por ciento por la banca. Un 73 por ciento de los morosos abandonaron los estudios mientras que la tasa entre los egresados es de 34 por ciento. Además el 69 por ciento de los endeudados tiene ingresos mensuales inferiores a 750 mil pesos (825 dólares), de acuerdo con la subsecretaría de Educación.
De acuerdo a Boric, en caso de ser aprobado por el Congreso 75 mil deudas serán condonadas inmediatamente. El resto accederá a una reorganización de la deuda con base en el grado de compromiso de pago del CAE. En un mensaje televisado, el presidente había dicho el martes que “el CAE es un problema para todo Chile: para quienes con mucho esfuerzo mes a mes lo pagan, para quienes no han podido hacerlo y también para las arcas fiscales”.
El nuevo sistema de financiamiento FES dejará fuera a la banca y se hará cargo del total del arancel estudiantil, a diferencia del actual CAE que establece un tope de pago dependiendo de la institución y la carrera. “El FES no generará situaciones de endeudamiento como las actuales: elimina el pago y el endeudamiento mientras duren las carreras y considera una retribución una vez egresados”, aseguró Boric.
“Si tras la condonación inicial aún queda parte de la deuda por cubrir, el plan ofrecerá dos alternativas: quienes puedan pagar el 75 por ciento de su saldo habrán puesto, de esta manera, fin a su crédito; y de no poder realizar este prepago, se reprogramará con cuotas proporcionales a sus ingresos, con un tramo exento de pago y cuotas que serán siempre más bajas que las que actualmente pagan”, explicó el mandatario chileno.
“Uno se endeuda para poder estudiar”
El economista e investigador de la Fundación Sol, Marco Kremerman, dijo a la agencia EFE que “no es culpa de los estudiantes que en un Chile poco democrático se impulsara una política en la que la educación no era un derecho”. El experto aún duda de la viabilidad del plan presentado al preguntarse: “¿De dónde sacará el dinero el Estado?”.
Daniela Abarca, universitaria de 21 años, intentó conseguir una beca para estudiar Terapia Ocupacional, y pese a “cierto nivel de discapacidad” y ser hija de una profesora, no consiguió nada y tuvo que optar al CAE. “No me dieron nada porque mi papá tiene mejor sueldo, pero él no cubre esa parte. Entonces porque él gane mucho, no significa que yo voy a poder pagar la carrera”, contó.
“Uno se endeuda para poder estudiar y después se pasa la vida trabajando para seguir pagando. Mi hermana estudió, salió hace mucho y todavía está pagando el CAE, mi tía también, entonces yo creo que sí debería perdonarse”, explicó Abarca. Por su parte Jorge Schüler, estudiante de Derecho de 18 años, sostuvo: “Perdonar una cantidad así de dinero es un gasto público enorme. Creo que se debería entregar la mayor cantidad posible sin causar un daño mayor en el gasto del Estado”.
Críticas de la oposición
El senador Rojo Edwards, del Partido Social Cristiano, calificó la propuesta del mandatario progresista como una promesa incumplida. “El Presidente Boric debió haber iniciado su cadena nacional pidiendo perdón por haber prometido algo que siempre supo no iba a poder cumplir. Lo que hoy nos promete no es más que un sistema de repactación de la deuda bajo un nombre distinto“, afirmó, señalando que, para él, la condonación total del CAE se transformó en la fake news más grande de Chile.
La diputada del partido derechista Renovación Nacional (RN), Marcia Raphael, indicó que es un proyecto que solamente beneficia a 75.000 personas de un universo de más de un millón de deudores. “La verdad que este sistema FES deja muchas dudas y pocas certezas en cómo se va a financiar, a quién va a condonar y cuáles son los beneficios tributarios que tendrán las personas que van al día con su CAE”, sostuvo.
La senadora Ximena Rincón, presidenta de Demócratas, también expresó su desacuerdo con el anuncio, relacionándolo con el contexto de elecciones municipales del 26 y 27 de este mes. “Que sea año electoral no significa engañar a las personas. Menos de los que llegaron al poder de la mano de los estudiantes”, apuntó en una publicación en la red social X. Rincón también hizo referencia a los problemas que enfrentan los profesionales endeudados: “Esos profesionales que estudiaron con esfuerzo y creyeron en un liderazgo que entró a la casa de Gobierno, no pueden ni siquiera acceder a su casa propia”.