Bombardeo a gran escala de Rusia golpea la infraestructura energética de Ucrania
La ofensiva combinó drones y misiles durante la noche y madrugada, dejó víctimas fatales y provocó cortes de luz en varias regiones. Kiev denunció impactos sobre objetivos civiles en un contexto de negociaciones estancadas.
Ucrania volvió a ser blanco de un ataque aéreo de gran magnitud por parte de Rusia, con una ofensiva que combinó cientos de drones y decenas de misiles dirigidos principalmente contra el sistema energético y otras infraestructuras críticas. El operativo dejó al menos tres personas muertas, más de una decena de heridos y generó apagones en amplias zonas del país.
De acuerdo con información de la Fuerza Aérea ucraniana, durante la noche del lunes y la madrugada del martes se lanzaron 635 drones y 38 misiles de distintos tipos. Las defensas lograron interceptar la mayoría de los proyectiles, aunque se confirmaron impactos directos en más de veinte puntos del territorio y daños adicionales por la caída de fragmentos.
Las autoridades regionales reportaron víctimas en la región de Kiev, en Jmelnitski y en Zhitomir, donde falleció una niña. Entre los heridos se registraron también menores de edad. La magnitud del ataque mantuvo activadas durante horas las alarmas antiaéreas, incluso en la capital, según informaron funcionarios locales.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró que al menos 13 regiones resultaron afectadas y sostuvo que la ofensiva estuvo orientada a dañar la vida cotidiana de la población civil. En declaraciones difundidas por medios nacionales como Página/12, el mandatario señaló que los bombardeos constituyen una señal política en momentos en que los contactos diplomáticos permanecen sin avances sustanciales.
Desde el área energética, el gobierno ucraniano confirmó la activación de cortes de emergencia en distintas provincias. La primera ministra, Yulia Sviridenko, indicó que las instalaciones del oeste del país sufrieron daños significativos, mientras que el ministro de Energía en funciones, Artem Nekrasov, explicó que fue necesario reducir la potencia de las centrales nucleares debido a problemas en las redes de suministro.
En paralelo, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que los ataques estuvieron dirigidos contra objetivos vinculados al complejo militar-industrial ucraniano y a instalaciones energéticas estratégicas. Desde Moscú, el viceministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Riabkov, reconoció que existen intercambios diplomáticos en curso con Estados Unidos, aunque describió el proceso como lento y con obstáculos externos.
Mientras continúan los esfuerzos por restablecer el suministro eléctrico y evaluar los daños, el nuevo ataque refuerza el clima de tensión en el conflicto, que entra en una fase marcada por la intensificación militar y la falta de avances concretos en las negociaciones de paz.

