Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de América latina rechazan el desenlace de los comicios y piden una verificación de los votos, una demanda que las autoridades venezolanas definen como una “injerencia” en asuntos internos. La proclamación de Maduro, con el 52 por ciento de los votos, desencadenó protestas en todo el país en las que se registraron 27 muertos, 192 heridos y 2.400 detenidos.