Presupuesto 2027: los tres números que siguen de cerca los mercados
El Gobierno presenta este martes en Diputados su proyecto de gastos e ingresos para el año próximo, con proyecciones de inflación, crecimiento y tipo de cambio que serán determinantes para la credibilidad fiscal y para las estimaciones de los inversores en un año electoral.

El Ministerio de Economía llevará este martes a la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2027, una presentación en la que las proyecciones macroeconómicas cobran una relevancia especial porque sobre ellas los mercados construirán sus propias estimaciones. Tres variables concentran la atención: la inflación prevista, la tasa de crecimiento y el tipo de cambio proyectado para diciembre del año próximo. El Relevamiento de Expectativas de Mercado, que reúne la opinión de cuarenta consultoras y fundaciones, estima un promedio de inflación del 20,6%, un dato que resulta fundamental para la credibilidad de las proyecciones fiscales, sobre todo después de lo ocurrido con el Presupuesto 2026, cuando en septiembre de 2025 el presidente Javier Milei presentó un proyecto que preveía una inflación del 10% y la realidad terminó ubicándose unos veinte puntos por encima. Ese error de cálculo potenció el gasto indexado, especialmente el sistema previsional, que se ajusta por inflación atrasada dos meses y representa el 45% del gasto total, y obligó al Gobierno a compensar con recortes muy duros en partidas no indexadas como las transferencias a las provincias, la obra pública, el gasto social y los salarios, según consignó Ámbito.
El segundo número en la mira es la tasa de crecimiento proyectada. El REM prevé un avance del 2,9%, mientras que el acuerdo con el FMI contempla un 4% del PBI para 2027. La experiencia del año en curso marca el antecedente inmediato, ya que el ministro Luis Caputo había proyectado un crecimiento del 5% para 2026, lo que llevó a ajustar los ingresos del Presupuesto sobre la base de una recaudación que se suponía más alta. Sin embargo, el PBI de este año probablemente muestre una suba cercana al 2,5% o incluso menos, y la recaudación caerá en términos reales porque los sectores con mayor peso tributario, como la industria y el comercio, están en retroceso.
El tercer dato que observarán los mercados es la proyección del tipo de cambio. Los consultores y economistas estiman que en diciembre de 2027 el dólar cerrará en 2.017 pesos, una cifra que abre el interrogante sobre si el Gobierno podrá seguir sosteniendo el atraso cambiario. Entre enero y agosto de este año la inflación acumulada fue del 21,3%, mientras que el dólar avanzó apenas un 2,6%, y la diferencia entre el valor actual de 1.536 pesos y lo que el mercado supone que debería costar en diciembre de 2027 es del 31%.
El contexto no es sencillo, ya que el Presupuesto 2026 se aprobó con números sumamente optimistas y ahora el Gobierno está obligado a actualizar las partidas antes de que se agoten. Aun gastando menos que el año pasado en términos del PBI, con un nivel cercano al 12% según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, la ejecución presupuestaria al 31 de agosto es del 67,4%, doce puntos más alta que la registrada el año pasado a esta misma altura y la mayor desde 2016, de acuerdo con un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública. En otras palabras, como se calculó una inflación menor, el gasto indexado quedó subestimado, y al registrarse un crecimiento inferior al proyectado, los ingresos también están por debajo de lo previsto, lo que probablemente impida alcanzar la meta de cumplimiento obligatorio acordada con el FMI de 16,2 billones de pesos.
