La industria operó con más del 40% de su capacidad ociosa en mayo

Las fábricas utilizaron apenas el 58,4% de su capacidad instalada, por debajo de abril y del mismo mes de 2025. La metalmecánica, el sector automotor, los textiles y la producción de caucho y plástico registraron los niveles más bajos de actividad.

 

La utilización de la capacidad instalada de la industria argentina descendió al 58,4% en mayo, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos. El indicador quedó por debajo del 59,9% registrado en abril y del 58,9% correspondiente al mismo mes del año pasado, en un contexto de retroceso generalizado de la actividad manufacturera.

El resultado implica que más del 40% de la capacidad productiva permaneció sin utilizar durante el mes. La baja acompañó la caída interanual de la producción industrial y evidenció las dificultades de buena parte de las fábricas para recuperar los niveles de funcionamiento alcanzados entre 2021 y 2023.

De los doce bloques relevados por el organismo, solo cinco operaron por encima del promedio general. La refinación de petróleo presentó el mayor nivel de utilización, con un 88,7%, seguida por las industrias metálicas básicas, con el 75,4%; papel y cartón, con el 68,1%; sustancias y productos químicos, con el 65,6%; y alimentos y bebidas, con el 60%.

En el extremo opuesto, la metalmecánica utilizó apenas el 38,7% de su capacidad, mientras que caucho y plástico alcanzó el 39,6%. También se ubicaron por debajo del 50% la industria textil, con el 42,2%; la producción de tabaco, con el 43,2%; y el sector automotor, que funcionó al 45,5%.

Según detalló Ámbito, la metalmecánica volvió a tener la mayor incidencia negativa. Su nivel de utilización había sido del 46% en mayo de 2025, pero cayó más de siete puntos porcentuales debido, principalmente, a una disminución del 29,6% en la fabricación de maquinaria agropecuaria y del 34,1% en la producción de electrodomésticos.

La industria automotriz también mostró un deterioro significativo. El uso de la capacidad instalada descendió desde el 56,8% de un año atrás hasta el 45,5%, en línea con la menor cantidad de vehículos producidos durante mayo y con las dificultades que atraviesa la cadena de proveedores vinculada con el sector.

La actividad textil operó al 42,2% de su capacidad, frente al 47,4% registrado en el mismo período del año anterior. El desempeño estuvo condicionado por la debilidad de la demanda interna y por una mayor competencia de productos importados, dos factores que afectaron los niveles de producción y utilización de las plantas.

En contraste, la refinación de petróleo volvió a liderar el funcionamiento industrial con una utilización del 88,7%. El sector fue impulsado por un mayor procesamiento de crudo y por el crecimiento de la producción de gasoil y naftas, diferenciándose del comportamiento contractivo observado en la mayoría de las ramas manufactureras.

Los datos reflejan una recuperación desigual dentro de la industria, con niveles elevados en actividades energéticas y una fuerte capacidad ociosa en sectores vinculados con el consumo, los bienes durables y la inversión. La evolución de la demanda, el ingreso de productos importados y las condiciones de financiamiento serán determinantes para una eventual mejora durante los próximos meses.

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