La construcción cayó 4,1% en junio y sumó su cuarta baja mensual del año
Pese al retroceso, la actividad acumuló una mejora del 2,8% durante el primer semestre y se ubicó 4% por encima de junio de 2025. Las empresas mantienen expectativas cautelosas para los próximos meses.

La actividad de la construcción volvió a retroceder en junio y registró una caída desestacionalizada del 4,1% frente a mayo. De esta manera, el sector acumuló cuatro bajas mensuales durante los primeros seis meses de 2026 y continúa mostrando un comportamiento irregular.
A pesar de estas oscilaciones, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción mantiene un balance positivo en el acumulado del primer semestre, con un crecimiento del 2,8%. Los avances del 5% en marzo y del 6,7% en mayo permitieron compensar parcialmente los meses de contracción.
Según informó Ámbito a partir de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la construcción se ubicó además un 4% por encima del nivel registrado en junio de 2025.
El consumo de insumos mostró un comportamiento heterogéneo. Entre las mayores subas interanuales se destacó el grupo que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para la construcción, con un incremento del 30,8%.
También aumentaron los despachos de artículos sanitarios de cerámica, con una mejora del 10,7%; placas de yeso, con 10,5%; ladrillos huecos, con 7,1%; cales, con 5,7%; y hierro redondo y aceros para la construcción, con 4,6%.
En sentido contrario, el consumo de asfalto disminuyó un 17,1% y el de mosaicos graníticos y calcáreos cayó un 13,6%. También se registraron retrocesos en pinturas, hormigón elaborado y cemento Portland, este último con una baja interanual del 1,2%.
Los indicadores laborales mostraron una recuperación considerablemente más moderada. En mayo, el empleo registrado en la construcción aumentó apenas un 0,8% respecto del mismo mes de 2025 y alcanzó los 377.438 trabajadores.
La misma variación, del 0,8%, se observó en el acumulado de los primeros cinco meses del año. El resultado evidencia una recuperación del empleo más lenta que la observada tradicionalmente durante las etapas expansivas de la actividad.
Otro indicador que genera cautela es la superficie autorizada para construir, que cayó un 6,1% interanual durante mayo. Sin embargo, el acumulado entre enero y mayo todavía mostró una expansión del 4,5%.
Las expectativas empresariales para el período julio-septiembre continúan siendo moderadas. Entre las compañías dedicadas principalmente a obras privadas, el 71,1% considera que la actividad permanecerá sin cambios, mientras que el 16,8% espera una caída y solo el 12,1% anticipa una mejora.
La percepción es similar entre las empresas vinculadas con la obra pública. El 52,8% proyecta estabilidad, el 29,2% espera una reducción de la actividad y el 18% prevé un crecimiento durante el trimestre.
Entre quienes anticipan una contracción, los principales motivos mencionados son la desaceleración general de la economía y los elevados costos de construcción. Las empresas consideran además que una reducción de la carga impositiva y un mayor acceso al crédito podrían contribuir a reactivar el sector.
Los datos muestran así una construcción que continúa por encima de los niveles de 2025, pero con dificultades para sostener una trayectoria de crecimiento estable. La evolución de los costos, el financiamiento y la demanda de nuevas obras será determinante para el desempeño durante la segunda mitad del año.
