El superávit fiscal bajo la lupa: un informe privado advierte que 2025 podría haber cerrado en rojo

Un análisis técnico cuestiona la forma en que el Gobierno computa los intereses de la deuda. Al ajustar la metodología oficial, el resultado financiero cambiaría de signo y mostraría un déficit cercano al 0,8% del PBI.

 

El debate sobre la solidez del superávit financiero informado por el Gobierno volvió a instalarse en el centro de la escena económica. En la city, distintos analistas ponen el foco en cómo se contabilizan los intereses capitalizados de los títulos en pesos y advierten que, al corregir ese punto, el balance fiscal de 2025 podría no ser positivo.

Según una estimación privada, el resultado financiero informado oficialmente —un superávit equivalente al 0,2% del PBI— se transformaría en un déficit del orden del 0,8% del producto si se descuentan correctamente los intereses capitalizados. La discusión no gira en torno a la legalidad de la medición, sino a su consistencia metodológica y a si refleja el costo real de la deuda.

El estudio sostiene que el Ministerio de Economía excluye esos intereses del resultado fiscal, aunque sí los registra dentro de la evolución mensual de la deuda pública. Desde la consultora que elaboró el informe señalan que este criterio distorsiona el resultado, sobre todo en los meses con reaperturas de títulos, donde se imputa de una sola vez la capitalización acumulada.

En el documento —difundido por la consultora 1816— se explica que el cálculo oficial toma la tasa original de los instrumentos y no la tasa efectiva de colocación en cada reapertura. Además, se asigna al mes de emisión toda la capitalización histórica de los nuevos valores nominales adjudicados, lo que sobredimensiona el monto de intereses.

Desde el Ministerio de Economía, en tanto, remarcan que la metodología utilizada no viola ninguna cláusula ni compromiso asumido y que los números reportados se ajustan a los criterios vigentes.

El análisis privado introduce un ajuste adicional: separar la capitalización nominal de intereses de aquella parte que simplemente compensa la inflación. Bajo ese enfoque, solo deberían computarse como “intereses genuinos” los rendimientos positivos en términos reales, del mismo modo que no se suman los ajustes por CER o por tipo de cambio al déficit fiscal.

Con esta corrección, la consultora calcula que de una capitalización nominal total de $33,4 billones en 2025, alrededor de $25,5 billones respondieron a la inflación, mientras que solo $7,9 billones representaron intereses reales. Al aplicar este criterio al resultado financiero oficial, el superávit de $1,5 billones se convierte en un déficit cercano a $6,5 billones.

Aun así, el informe aclara que la sobreestimación del superávit no sería de varios puntos del PBI, sino inferior a un punto. En paralelo, destaca que el ajuste fiscal logró una mejora significativa del resultado primario en los últimos dos años, basada principalmente en una fuerte reducción del gasto.

La discusión, lejos de cerrarse, expone las tensiones entre la lectura política del superávit y el análisis técnico de su calidad, un punto clave para evaluar la sostenibilidad del programa económico en el mediano plazo.

Left Menu Icon