El Gobierno recortó 211 programas y ajustó gastos por $2,8 billones

La medida fue firmada por Luis Caputo y Manuel Adorni e incluye recortes en salud, educación, energía y asistencia financiera. También se redujeron partidas para hospitales, el Malbrán, el INCUCAI y el fondo de ATN.

 

El Gobierno nacional avanzó con una fuerte reducción de partidas presupuestarias y dispuso recortes sobre 211 programas estatales por un total cercano a los $2,8 billones, en el marco de una estrategia orientada a profundizar el ajuste fiscal frente a la caída de la recaudación y la necesidad oficial de sostener el equilibrio financiero.

La decisión fue formalizada mediante una medida administrativa firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, publicada en el Boletín Oficial y vinculada a modificaciones sobre el Presupuesto 2026.

Según reconstruyó Ámbito, el ajuste afecta áreas sensibles del Estado nacional, incluyendo programas de salud, educación, asistencia financiera, infraestructura y empresas públicas.

La medida contempla una reducción de aproximadamente $1,9 billones en gastos corrientes y otros $496.760 millones en gastos de capital, de acuerdo con el análisis realizado por la Asociación Argentina del Presupuesto y las Finanzas Públicas.

Entre los principales recortes aparece una disminución de $1,2 billones en el programa “Otras Asistencias Financieras”, que impacta sobre partidas vinculadas a administración gubernamental, servicios sociales y programas económicos.

Además, el Gobierno redujo transferencias para distintas empresas y organismos estatales, entre ellos Energía Argentina, EDUCAR S.A., AySA, la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo, Radio y Televisión Argentina y la Agencia de Publicidad del Estado.

En el caso del Ministerio de Economía, el ajuste alcanza los $529.000 millones, mientras que el Ministerio del Interior sufrió una reducción de $320.000 millones sobre el fondo destinado a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), utilizado para asistir financieramente a provincias.

Uno de los sectores más afectados por la poda presupuestaria fue el área de salud. Allí se recortaron más de $62.700 millones distribuidos entre distintos programas sanitarios y organismos públicos.

Entre las reducciones más importantes figuran $25.000 millones menos para el programa de fortalecimiento de sistemas provinciales de salud, $20.000 millones menos para acceso a medicamentos e insumos médicos y otros $5.000 millones menos en cobertura sanitaria compensatoria.

También se redujeron partidas de la Administración Nacional de Establecimientos de Salud, la Superintendencia de Servicios de Salud, el Instituto Malbrán y el INCUCAI.

El ajuste alcanzó además programas vinculados a prevención y tratamiento del cáncer y políticas de control de enfermedades transmisibles e inmunoprevenibles.

Desde sectores opositores y especialistas en presupuesto surgieron fuertes cuestionamientos a la medida. El exdiputado y director del Instituto del Consenso Federal, Alejandro Gómez, calificó la decisión como “un ajuste grosero” y sostuvo que la modificación presupuestaria implica una alteración profunda del Presupuesto 2026 aprobado por el Congreso apenas meses atrás.

Según Gómez, la medida esconde en anexos técnicos recortes significativos sobre políticas públicas sensibles, particularmente en áreas sanitarias y sociales.

A pesar del fuerte ajuste, la decisión administrativa también incorpora incrementos sobre 15 programas específicos por alrededor de $372.000 millones y suma unos $564.000 millones al cálculo general de recursos, lo que, según el Gobierno, permitirá mejorar el resultado financiero total en aproximadamente $3 billones.

La profundización del ajuste presupuestario aparece como uno de los ejes centrales de la estrategia económica impulsada por la administración de Javier Milei, en medio de tensiones políticas, conflictos internos y crecientes cuestionamientos sobre el impacto social de los recortes estatales.

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