Septiembre rojo para las cripto: Bitcoin se hunde debajo de los USD 110.000, Ethereum cae a USD 3.900 y analistas alertan sobre señales de agotamiento
El mercado cripto atraviesa una nueva jornada de fuertes pérdidas. Más de USD 1.100 millones en posiciones fueron liquidados en horas, principalmente apuestas alcistas sobre Bitcoin. El desplome borró las ganancias acumuladas del mes.
El entusiasmo duró poco para los inversores en criptomonedas. Este viernes, Bitcoin (BTC) cayó hasta los USD 109.000, mínimos no vistos desde agosto, con un retroceso diario del 1,6%. Ethereum (ETH) no escapó a la tendencia y perforó los USD 4.000 para cerrar en torno a USD 3.900, con una baja de 0,7%.
El movimiento bajista está vinculado a una liquidación masiva de posiciones largas. De acuerdo con CoinGlass, se eliminaron en pocas horas más de USD 1.100 millones en apuestas alcistas, de los cuales más de USD 1.000 millones correspondieron exclusivamente a Bitcoin. El resto de las altcoins acompañó el derrumbe: Dogecoin perdió 1,6%, XRP retrocedió 3,2%, Solana corrigió 2,5% y BNB se contrajo 4,9%.
Según reportó Ámbito, la presión vendedora también responde a un cambio en el comportamiento de los inversores de largo plazo. Glassnode advirtió que Bitcoin muestra “signos de agotamiento”, con holders que comienzan a tomar ganancias y un freno en los flujos hacia los ETF. A menos que la demanda institucional se reactive, los analistas prevén un riesgo elevado de un enfriamiento más profundo.
El actual ciclo alcista ya acumula 1.030 días, cercano al promedio de 1.060 jornadas de los dos bull markets anteriores. Sin embargo, la caída reciente borró prácticamente todo el saldo positivo de septiembre, que hasta hace pocos días se perfilaba como el segundo mejor de la historia para Bitcoin. Históricamente, septiembre suele ser un mes desfavorable: en 8 de los últimos 11 años cerró en rojo.
En el frente macroeconómico, el Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE) en Estados Unidos marcó un 2,7% interanual, en línea con lo esperado. Aunque fue un dato positivo para la economía, limitó las chances de que la Reserva Federal acelere los recortes de tasas, lo que terminó jugando en contra de los activos de riesgo como las criptomonedas.
El gasto de consumo personal también subió 0,6%, por encima de lo previsto, reforzando la percepción de que la economía norteamericana mantiene dinamismo. Paradójicamente, esta fortaleza reduce las probabilidades de una política monetaria más laxa en el corto plazo, un escenario que el mercado cripto había descontado como favorable.
Con la volatilidad en alza, los inversores estarán atentos a cómo evoluciona el mercado en octubre, un mes que históricamente ha sido más positivo para Bitcoin. Sin embargo, la presión regulatoria, los movimientos de la Fed y la toma de ganancias de los grandes jugadores seguirán marcando el pulso del sector.

