Materias primas impulsarían un nuevo ciclo de dividendos en América Latina

Janus Henderson proyecta que los dividendos de las empresas latinoamericanas crecerán 12% en 2026 y podrían acelerar al 17% en 2027. El petróleo, el cobre y otros commodities serán determinantes para sostener la expansión de las ganancias corporativas.

 

El buen desempeño de las materias primas podría sostener un nuevo ciclo de crecimiento de los dividendos en América Latina durante 2026 y 2027. La mejora de los precios del petróleo, el cobre, el aluminio y el níquel fortaleció la generación de caja de compañías mineras y energéticas, sectores que tienen un peso considerable dentro de los mercados bursátiles de la región.

Durante el primer trimestre de 2026, las empresas latinoamericanas distribuyeron alrededor de US$10.500 millones en dividendos, lo que representó un aumento del 15% frente al mismo período del año anterior. La región concentró aproximadamente el 2,7% del total de dividendos pagados a nivel mundial.

Según informó Bloomberg Línea, las estimaciones de consenso de IBES apuntan a que las ganancias por acción del índice MSCI América Latina podrían crecer alrededor del 29% durante 2026. Ese escenario brindaría una base favorable para que las compañías continúen aumentando la remuneración a sus accionistas.

Janus Henderson proyecta que los dividendos regionales avanzarán cerca de un 12% este año y mantendrán una tendencia positiva durante 2027. La evolución estará estrechamente relacionada con la capacidad de las empresas para sostener sus utilidades y con el comportamiento de los mercados internacionales de materias primas.

El sector energético aparece como uno de los principales motores de la expansión. Las previsiones contemplan un crecimiento de hasta el 75% en sus dividendos durante 2026, impulsado por la suba de los precios del petróleo y el gas y por una mayor generación de flujo de caja entre las compañías del rubro.

Las empresas vinculadas con materiales también presentarían un desempeño favorable, con un incremento estimado del 19% en los pagos a sus accionistas. En contraste, el sector financiero, que representa cerca del 35% del índice MSCI América Latina, registraría un crecimiento mucho más moderado, de aproximadamente el 2%.

Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente también tuvieron un impacto directo sobre los mercados. El conflicto entre Estados Unidos e Irán y las dificultades en torno al estrecho de Ormuz presionaron los precios energéticos y generaron interrupciones en las cadenas de suministro de distintas materias primas.

Brasil continúa ocupando una posición central en esta dinámica. Durante los primeros tres meses del año fue el mayor distribuidor de dividendos de América Latina, con pagos cercanos a los US$6.300 millones, favorecidos en buena medida por compañías de minería y energía.

Entre las empresas destacadas se encuentra Vale, uno de los mayores productores mundiales de mineral de hierro, que realizó además un pago extraordinario a sus accionistas. La relevancia de este tipo de compañías explica por qué el comportamiento de los commodities tiene una influencia directa sobre los retornos bursátiles de la región.

De cara a 2027, Janus Henderson considera que las materias primas podrían seguir siendo uno de los principales motores del crecimiento de los dividendos. Los sectores de energía y materiales representan aproximadamente el 30% del índice MSCI América Latina, frente a apenas el 7% dentro del MSCI World, lo que aumenta la sensibilidad de la región frente a los ciclos de los commodities.

Las proyecciones apuntan a que el crecimiento de los dividendos latinoamericanos podría acelerarse hasta el 17% en 2027. Sin embargo, este escenario dependerá de que los precios del petróleo y de los principales metales continúen en niveles elevados y de que las empresas mantengan una generación de ganancias suficientemente sólida.

El panorama también está condicionado por la evolución de las tensiones geopolíticas y las cadenas internacionales de abastecimiento. Una caída significativa de las materias primas podría moderar rápidamente las utilidades y los dividendos, mientras que la continuidad de precios elevados mantendría un contexto favorable para los inversionistas interesados en compañías latinoamericanas.

 

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