Las acciones asiáticas caen tras la ola de ventas en tecnológicas de Wall Street; el oro se recupera
Los mercados de Asia operaron en baja luego del peor retroceso del Nasdaq 100 en dos días desde octubre. En paralelo, los metales preciosos extendieron su rebote tras el desplome histórico de la semana pasada.
Las bolsas asiáticas registraron caídas por segundo día consecutivo, arrastradas por la fuerte rotación de carteras que se produjo en Wall Street, donde los inversores redujeron exposición a empresas tecnológicas en medio de crecientes dudas sobre valuaciones, niveles de gasto y sostenibilidad de las ganancias asociadas a la inteligencia artificial.
En la apertura de la jornada, el índice MSCI Asia-Pacífico retrocedió 0,3%, con Corea del Sur liderando las pérdidas: el Kospi cayó 1,6%, pese a haber sido uno de los mercados con mejor desempeño global en lo que va del año por su exposición al sector tecnológico. La corrección regional se dio luego de que el Nasdaq 100 sufriera su peor caída acumulada en dos ruedas desde octubre, perforando su media móvil de 100 días, un nivel técnico que algunos analistas interpretan como señal de mayores riesgos a la baja.
Sin embargo, los futuros del índice estadounidense mostraron un leve rebote del 0,3% en las primeras operaciones asiáticas, lo que sugiere que la presión vendedora podría estar moderándose. En contraste con la debilidad de las acciones, el oro y la plata continuaron recuperándose tras el desplome de la semana pasada. El oro volvió a ubicarse apenas por encima de los US$5.000 la onza, mientras que la plata rondó los US$89, impulsados por compras de oportunidad y por un dólar estadounidense algo más débil.
En el mercado cambiario, el yen se depreció hasta la zona de 156,9 por dólar, en un contexto de incertidumbre política de cara a las elecciones en Japón, mientras que el índice Bloomberg del dólar se mantuvo prácticamente sin cambios. El bitcoin, por su parte, recortó parte de las pérdidas recientes y operó en torno a los US$73.000, aunque persisten apuestas en los mercados de predicción a una posible caída adicional.
El trasfondo de la corrección global estuvo marcado por los resultados y proyecciones de grandes compañías tecnológicas. Algunas firmas vinculadas al software y a los semiconductores decepcionaron con sus previsiones, lo que profundizó la toma de ganancias en un sector que venía de fuertes subas. Para algunos estrategas, esta rotación lejos de la tecnología, aunque dolorosa en el corto plazo, podría ampliar la base de la recuperación bursátil y reflejar una mejora más equilibrada de los fundamentos económicos.
En paralelo, los mercados siguieron atentos a la evolución del frente geopolítico. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping, mantuvieron una conversación telefónica sobre comercio y tensiones estratégicas, incluida la situación en Taiwán, de cara a una eventual reunión bilateral prevista para más adelante en el año. En ese contexto, el precio del petróleo cayó por primera vez en tres jornadas, luego de que Irán confirmara que mantendrá negociaciones con Washington, reduciendo temporalmente los riesgos de una escalada militar en Medio Oriente.

