Japón y Estados Unidos intervienen para sostener al yen
La operación conjunta fue confirmada luego de que la moneda japonesa alcanzara su nivel más bajo en cuatro décadas. Se trata de la primera acción coordinada entre ambos países en el mercado cambiario en 15 años.

Japón confirmó que intervino junto con Estados Unidos en el mercado de divisas para frenar la depreciación del yen, que durante la última semana había descendido hasta su cotización más baja en aproximadamente 40 años. La operación representa la primera actuación coordinada de ambos gobiernos en este ámbito en una década y media.
El Ministerio de Finanzas japonés realizó la intervención el viernes en coordinación con el Departamento del Tesoro estadounidense. La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, confirmó la medida mediante un comunicado oficial difundido este lunes.
La información puso fin a varios días de especulaciones en los mercados, después de que el yen registrara una recuperación repentina y surgieran indicios de que Washington había respaldado las acciones adoptadas por Tokio para contener la caída de su moneda.
Según informó Bloomberg Línea, el fortalecimiento del yen respondió a una combinación de compras directas en el mercado, contactos de funcionarios con las entidades bancarias que operan la divisa y mensajes coordinados de las autoridades financieras japonesas y estadounidenses.
La intervención se produjo después de que la debilidad de la moneda aumentara la preocupación por el encarecimiento de las importaciones y su impacto sobre la economía japonesa. Un yen depreciado eleva los costos de productos comprados en el exterior, especialmente energía, alimentos y materias primas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anticipado que su país participó de la operación como una demostración de apoyo a Japón. También señaló que Washington esperaba obtener un beneficio financiero por su intervención en favor de uno de sus principales aliados.
La coordinación entre ambos países constituye una señal poco habitual en el mercado cambiario, donde las autoridades suelen actuar de manera individual. La confirmación podría reforzar la capacidad de Japón para desalentar nuevas apuestas contra el yen, aunque la evolución de la moneda continuará condicionada por las diferencias entre las políticas monetarias de Tokio y Washington.
