El riesgo país cayó en América Latina en abril y muestra señales de resiliencia en los mercados
El índice EMBI regional descendió durante el mes pese a la volatilidad global. Argentina se mantiene entre los países con mayor riesgo, mientras Uruguay y Chile lideran el ranking de menor percepción de riesgo.

Los bonos soberanos de América Latina mostraron un comportamiento positivo durante abril en un contexto de volatilidad financiera internacional, con una caída generalizada del riesgo país en la región.
De acuerdo con un informe publicado por Bloomberg Línea, el índice EMBI —elaborado por JPMorgan Chase & Co. y utilizado como referencia para medir el riesgo país— descendió en el promedio latinoamericano desde 308 puntos al inicio del mes hasta 262 al cierre, ubicándose además por debajo del nivel registrado a comienzos de 2026.
El comportamiento refleja una cierta resiliencia de los mercados emergentes de la región, pese a un entorno global marcado por tensiones geopolíticas y cambios en las expectativas sobre tasas de interés.
Sin embargo, el panorama continúa siendo heterogéneo entre países. En el grupo de economías con mayor riesgo, Argentina cerró abril en 556 puntos, manteniéndose entre los niveles más elevados de la región, junto con Ecuador y Bolivia, que se ubicaron en torno a los 400 puntos.
En el caso de Venezuela, si bien continúa siendo el país con mayor riesgo soberano, el indicador mostró una fuerte caída respecto de meses anteriores, impulsada por expectativas políticas que mejoraron la percepción de los inversores.
En el otro extremo del ranking se ubicaron Uruguay y Chile, con niveles de 62 y 83 puntos respectivamente, consolidándose como las economías más estables de la región en términos de financiamiento.
Entre las principales economías latinoamericanas, Brazil registró un riesgo país de 174 puntos, mientras que Mexico se ubicó en torno a los 200 puntos, manteniendo niveles intermedios dentro del mapa regional.
El balance del primer cuatrimestre del año también resultó positivo en términos generales: la mayoría de los países lograron reducir su riesgo país respecto del inicio de 2026, con excepciones puntuales como Dominican Republic y Paraguay, donde el indicador mostró incrementos.
El riesgo país, medido en puntos básicos, refleja la diferencia entre la tasa que pagan los bonos soberanos de un país y la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados el activo más seguro a nivel global. Cuanto más alto es este indicador, mayor es la percepción de riesgo por parte de los inversores y, en consecuencia, más elevado el costo de financiamiento.
En este escenario, la evolución del riesgo país en América Latina continuará condicionada tanto por factores internos —como la estabilidad macroeconómica y política— como por variables externas vinculadas a la dinámica de los mercados internacionales.
