El petróleo sube a máximos de tres semanas ante la expectativa de nuevas sanciones de EEUU a Rusia

El crudo alcanzó su nivel más alto en tres semanas tras las señales de que EEUU podría endurecer las sanciones contra Rusia. La expectativa de restricciones al petróleo ruso, sumada al aumento estacional de la demanda y a las fuertes importaciones de China, impulsó los precios en los mercados internacionales.

El petróleo sube a máximos de tres semanas ante la expectativa de nuevas sanciones de EEUU a Rusia

 

El precio del petróleo comenzó la semana con una fuerte suba, alcanzando su nivel más alto en tres semanas, impulsado por la posibilidad de que el gobierno de Estados Unidos anuncie nuevas sanciones contra Rusia. La tensión geopolítica se incrementó luego de que el presidente Donald Trump anticipara una “importante declaración” dirigida a Moscú, lo que encendió las alarmas en los mercados energéticos.

El barril de Brent, referencia en Europa, sube 0,28%, hasta u$s70,56 mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, avanza 0,20% a u$s68,56.

“Existe la posibilidad de que Trump anuncie sanciones adicionales contra Rusia. Esto podría cambiar dramáticamente las perspectivas del petróleo si las medidas apuntan al sector energético ruso”, advirtieron desde ING Economics.

El análisis es compartido por Dat Tong, estratega sénior de Exness, quien señaló que “los operadores estarán atentos a cualquier nuevo anuncio, especialmente desde EE.UU., ya que podría tener efectos inmediatos sobre la oferta global de crudo”. En este sentido, una interrupción en las exportaciones de petróleo ruso tendría un impacto directo sobre los precios internacionales.

Demanda sostenida en verano y fuerte actividad china

Además del frente geopolítico, el mercado encuentra soporte en una sólida demanda estacional durante el verano en el hemisferio norte, impulsada por el mayor consumo de combustibles para transporte y generación de energía.

Un dato clave es que las importaciones de petróleo de China alcanzaron en junio su nivel diario más alto desde agosto de 2023, lo que refuerza la presión alcista sobre los precios a corto plazo.

Sin embargo, las perspectivas a mediano plazo muestran signos mixtos. En su último informe mensual, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) redujo su previsión de crecimiento de la demanda global de petróleo para 2025 a 700.000 barriles diarios, la cifra más baja —sin contar los años de pandemia— desde 2009. El recorte se explica, en gran medida, por la desaceleración en las economías emergentes.

Para 2026, la AIE proyecta un crecimiento de la demanda de 720.000 barriles diarios, mientras que estima un incremento de la oferta global de 2,1 millones de barriles diarios en 2025 y otros 1,3 millones en 2026, debido al retorno de producción por parte de los países de la OPEP+.

A todo esto, persiste una creciente incertidumbre por el curso de las negociaciones comerciales de EEUU con sus socios estratégicos, especialmente con China y la Unión Europea. La posibilidad de nuevos aranceles o restricciones genera preocupación por el impacto que podrían tener sobre el comercio global, el crecimiento económico y, en consecuencia, sobre la demanda de energía.

Left Menu Icon