El oro supera los US$4.500 impulsado por avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán
La expectativa de una extensión de la tregua en Medio Oriente redujo temores sobre nuevas presiones inflacionarias y favoreció la recuperación del metal precioso.

El precio internacional del oro volvió a superar los 4.500 dólares por onza este jueves, impulsado por señales de avance en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para extender el alto al fuego vigente y abrir una nueva etapa de conversaciones diplomáticas.
Según informó Bloomberg Línea, el metal precioso alcanzó los US$4.531 por onza durante las operaciones en Londres, consolidando una recuperación luego de haber tocado mínimos de dos meses en jornadas anteriores.
El movimiento estuvo vinculado a versiones que indican que Washington y Teherán alcanzaron un acuerdo preliminar para prolongar la tregua durante otros 60 días y avanzar en nuevas negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
La iniciativa aún requiere la aprobación definitiva del presidente estadounidense, Donald Trump.
Los mercados interpretaron el posible acuerdo como una señal favorable para la estabilidad energética global, especialmente por la posibilidad de una normalización gradual de la actividad en el estrecho de Ormuz.
La interrupción parcial del tránsito marítimo en ese corredor estratégico generó durante los últimos meses fuertes presiones sobre los precios internacionales de la energía y alimentó preocupaciones inflacionarias en distintas economías.
Analistas consideran que una reducción de esas tensiones podría disminuir la necesidad de mantener tasas de interés elevadas durante un período prolongado.
Christopher Wong, estratega de Oversea-Chinese Banking Corporation, sostuvo que el reciente avance del oro responde principalmente a un alivio macroeconómico más amplio derivado de la expectativa de menores presiones sobre la política monetaria.
No obstante, advirtió que la evolución futura del metal seguirá condicionada por el resultado final de las negociaciones y por la reapertura efectiva del tránsito comercial en la región.
Durante los últimos meses, la casi paralización de las operaciones en el estrecho de Ormuz provocó una fuerte volatilidad en los mercados energéticos y financieros.
La situación elevó los costos de transporte y contribuyó a acelerar la inflación global, reforzando la expectativa de tasas de interés más altas por parte de los principales bancos centrales.
En paralelo, nuevos datos económicos de Estados Unidos mostraron que el gasto de los consumidores continuó creciendo durante abril y que la inflación anual se aceleró al ritmo más elevado desde 2023.
Además, la economía estadounidense registró una expansión anualizada de 1,6% durante el primer trimestre del año, por debajo de estimaciones previas.
A pesar del repunte reciente, el oro todavía se mantiene por debajo de los niveles observados a comienzos de 2026.
Desde finales de febrero, el metal acumula una caída cercana al 14%, en un contexto marcado por la volatilidad de los mercados internacionales, los cambios en las expectativas sobre tasas de interés y la evolución del conflicto en Medio Oriente.
Mientras tanto, otros metales preciosos mostraron movimientos más moderados.
La plata y el platino operaron prácticamente sin cambios, mientras que el paladio registró leves avances durante la jornada.
Los analistas consideran que la evolución del oro durante las próximas semanas dependerá en gran medida de la estabilidad geopolítica en Medio Oriente y de las decisiones que adopten los bancos centrales frente a las perspectivas inflacionarias globales.
