El oro recupera terreno y vuelve a superar los US$5.000 tras la fuerte corrección
El metal precioso encadenó su segundo avance consecutivo impulsado por compras oportunistas y un dólar más débil. Aun así, la volatilidad sigue elevada tras el derrumbe reciente.
El oro mostró una recuperación significativa y volvió a ubicarse por encima de los US$5.000 la onza, luego de una de las correcciones más abruptas de los últimos años. En las primeras operaciones de la jornada, el metal llegó a subir hasta 2,1%, consolidando un rebote que se inició tras el desplome registrado a fines de la semana pasada.
El repunte se apoyó en el regreso de compradores que aprovecharon la caída de precios, en un contexto de mayor apetito por el riesgo y debilitamiento del dólar estadounidense. Tras haber tocado un máximo histórico el 29 de enero, el oro aún se mantiene alrededor de un 12% por debajo de ese nivel, aunque acumula una suba cercana al 15% en lo que va del año. La plata también acompañó el movimiento alcista, con avances similares.
Analistas del mercado consideran que las ventas forzadas en los metales preciosos podrían haber quedado atrás. En ese sentido, Daniel Ghali, estratega sénior de materias primas de TD Securities, señaló que la extrema volatilidad reciente podría mantener al margen a inversores minoristas, reduciendo la presión vendedora en el corto plazo. Lecturas similares fueron destacadas en reportes financieros difundidos por Bloomberg Línea.
El rally previo del oro y la plata estuvo impulsado por una combinación de factores: tensiones geopolíticas, flujos especulativos y preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal. Sin embargo, varios observadores ya advertían que la suba había sido demasiado rápida, lo que dejó al mercado expuesto a una corrección brusca. Esa advertencia se materializó con la mayor caída diaria de la plata de la que se tenga registro y el mayor retroceso del oro desde 2013.
El desplome estuvo amplificado por la fuerte exposición de fondos chinos y de inversores minoristas occidentales, así como por posiciones apalancadas en productos cotizados y una oleada de opciones de compra. La liquidación comenzó durante las horas asiáticas del viernes y se extendió a los primeros días de esta semana.
Pese a este escenario, bancos de inversión sostienen que el oro conserva una tesis de largo plazo más sólida que otros metales. Desde Bank of America, advirtieron que la volatilidad seguirá elevada, aunque sin afectar el interés estructural de los inversores. En la misma línea, Deutsche Bank reiteró su proyección de que el oro podría escalar hasta los US$6.000 por onza.
Hacia el cierre de la rueda asiática, el oro se negociaba en torno a los US$5.048 por onza, mientras que la plata rondaba los US$86,90. El platino y el paladio también mostraron subas, en una jornada marcada por la recomposición parcial de los metales preciosos tras la histórica sacudida del mercado.

