El Gobierno de Milei alimenta expectativas de un inminente acuerdo comercial con Estados Unidos
Caputo y Oxenford anticiparon que el entendimiento “está prácticamente terminado”, mientras el canciller Pablo Quirno viaja a Washington para avanzar en los detalles finales.
El Gobierno argentino reforzó este lunes las expectativas sobre un acuerdo comercial con Estados Unidos que, según adelantaron funcionarios de ambas partes, se encuentra en su etapa final de negociación. Horas antes del viaje del canciller Pablo Quirno a Washington, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el embajador argentino en ese país, Alec Oxenford, coincidieron en que el entendimiento “está prácticamente listo”.
En una entrevista televisiva, Caputo aseguró que el acuerdo “ya está cerrado” y que el anuncio oficial dependerá del gobierno de Donald Trump. Por su parte, Oxenford, en declaraciones a Radio Mitre, afirmó que el convenio “avanza” y que solo resta “ponerle el moño”. “Tengo firmado un acuerdo de confidencialidad. No puedo comentar detalles, pero el acuerdo avanza y está prácticamente terminado. Ahora depende de encontrar el momento adecuado de las partes para comunicarlo”, explicó el embajador.
De acuerdo con Bloomberg Línea, el entendimiento es de alto impacto estratégico y, por su magnitud, el Gobierno argentino busca evitar que su anuncio coincida con procesos electorales o se interprete con fines políticos. “Cuando hay una elección, mejor esperar un poquito, para no aprovechar electoralmente las cosas”, señaló Oxenford.
Antes de partir hacia Estados Unidos, el canciller Quirno adoptó un tono más prudente: “No hay anuncio hasta que la tinta esté seca”, declaró en A24. No obstante, destacó la relevancia del vínculo bilateral: “La alianza con Estados Unidos significa que nuestros productos ingresen y reemplacen oferta de otros países que tienen menos alianza estratégica. Estamos en posición de competir con toda nuestra industria del agro y la ganadería”.
Semanas atrás, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, había anticipado que se trata de un “acuerdo comercial inédito” que permitiría a ciertos sectores de la economía argentina acceder en condiciones preferenciales al mercado norteamericano.
Entre las posibles áreas incluidas, fuentes cercanas a las negociaciones indicaron que el entendimiento podría reducir aranceles recíprocos en determinados productos y ampliar los cupos de exportación de carne, acero y aluminio, rubros sensibles para ambos países.
El propio Trump había sugerido recientemente que Estados Unidos podría aumentar sus importaciones de carne vacuna argentina para compensar el alza de precios internos. “Compraríamos algo de carne de vacuno de Argentina. Si hacemos eso, bajarán nuestros precios”, declaró el mandatario estadounidense a bordo del Air Force One.
Sin embargo, el sector agrario norteamericano habría planteado objeciones que demoraron la oficialización del acuerdo. Además, como miembro del Mercosur, Argentina enfrenta ciertos límites legales para negociar de manera bilateral, por lo que el formato del pacto sería un acuerdo parcial de reducción arancelaria y no un tratado de libre comercio pleno.
Según datos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Estados Unidos representó el 8% de las exportaciones argentinas en 2024 (US$ 6.394 millones), ubicándose detrás de Brasil y China. Actualmente, los productos argentinos pagan un arancel promedio del 10% tras el incremento dispuesto por Trump en abril, una medida que reemplazó el régimen anterior de apenas 1,2%.
El exministro de Producción Dante Sica explicó que uno de los temas más sensibles será la negociación de esos aranceles. “Argentina había conseguido en 2017 un cupo que cubría toda su exportación de acero y aluminio. Tal vez la discusión ahora sea si se puede recuperar parte de ese cupo o volver a los niveles previos de gravámenes”, señaló.
En los próximos días, el viaje de Quirno a Washington podría definir el calendario del anuncio oficial, en el marco de la nueva estrategia de Milei para profundizar las relaciones comerciales y geopolíticas con Estados Unidos.

