El dólar se fortalece tras la suba del petróleo y se moderan las apuestas a recortes de la Fed
El billete verde alcanzó su nivel más alto en casi un mes luego de los ataques a Irán y el salto del crudo. El mercado ahora descuenta menos recortes de tasas en 2026 ante el riesgo inflacionario.
El dólar se apreció frente a las principales monedas internacionales impulsado por el fuerte repunte del petróleo, que llevó a los operadores a moderar las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal este año. El indicador Bloomberg del dólar avanzó hasta 0,8% y tocó su nivel más alto desde comienzos de febrero, en un contexto de creciente tensión geopolítica en Medio Oriente.
El movimiento se produjo luego de los ataques militares estadounidenses e israelíes contra Irán durante el fin de semana y el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio global de crudo. La escalada provocó la mayor suba del petróleo en cuatro años, elevando los temores de presiones inflacionarias en Estados Unidos.
Como consecuencia, el mercado de swaps redujo las apuestas de flexibilización monetaria: ahora descuenta alrededor de 56 puntos básicos de recortes de la Fed en 2026, frente a los 60 puntos básicos previstos días atrás. Analistas señalaron que, si el petróleo se mantiene en niveles elevados, el banco central podría mostrarse menos proclive a bajar tasas ante el riesgo de mayor inflación.
El fortalecimiento del dólar se dio en paralelo con un deterioro del apetito por riesgo global. Las bolsas internacionales registraron caídas y se intensificó la demanda de activos considerados refugio, como el oro. Sin embargo, el comportamiento del mercado cambiario mostró matices: el dólar avanzó con más fuerza frente a monedas de países importadores de energía, como el euro y la libra esterlina, que frente a divisas de economías productoras de petróleo.
La libra llegó a retroceder hasta 1,3% y el euro cayó cerca de 1%, mientras que el dólar canadiense y la corona noruega mostraron movimientos más contenidos. Esta divergencia sugiere que el impulso del billete verde respondió más al encarecimiento de la energía y al impacto en los términos de intercambio que a una búsqueda clásica de refugio.
En el mercado de bonos, los rendimientos del Tesoro estadounidense registraron leves subas, reflejando ventas ante la posibilidad de un escenario de tasas más altas por más tiempo. Analistas de mercado señalaron que la correlación positiva entre el dólar y el petróleo —dado que Estados Unidos es exportador neto de energía— reapareció por primera vez en varios meses.
El panorama inmediato dependerá de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de si el alza del crudo se consolida. De mantenerse la tensión, los inversores podrían seguir ajustando sus expectativas sobre la política monetaria estadounidense y la trayectoria del dólar en el corto plazo.

