El cobre se encamina a la racha positiva más extensa en casi una década

El metal rojo avanza por octava jornada consecutiva, impulsado por temores sobre la oferta global y movimientos preventivos ante eventuales aranceles en Estados Unidos.

 

El precio internacional del cobre transita un cierre de año marcado por una fuerte tendencia alcista y se perfila para registrar su mayor seguidilla de subas desde 2017. Durante diciembre, el metal mostró una recuperación sostenida, apoyada en crecientes tensiones dentro de la cadena de suministro y en el envío anticipado de volúmenes hacia Estados Unidos frente a la posibilidad de nuevas barreras comerciales.

En las últimas ruedas, la cotización llegó a incrementarse hasta un 3%, alcanzando valores superiores a los US$12.500 por tonelada, lo que consolidó ocho jornadas consecutivas en terreno positivo. Operadores del mercado explican que parte de este movimiento responde a estrategias defensivas para evitar eventuales aranceles a la importación, lo que ha generado una menor disponibilidad de metal en otros mercados.

Este comportamiento se da en un contexto de fuerte desempeño anual: los contratos de cobre acumulan una suba superior al 40% en 2025, el mayor avance desde la crisis financiera global. A ello se suma la debilidad del dólar estadounidense, que abarató el precio relativo de los metales para compradores que operan en otras monedas, fortaleciendo la demanda internacional, según un análisis difundido por Bloomberg Línea en su cobertura de mercados.

Los problemas de oferta han sido una constante a lo largo del año. Accidentes y dificultades operativas en minas ubicadas en países productores clave, como Chile, Indonesia y la República Democrática del Congo, limitaron el flujo de cobre refinado. En paralelo, otros metales industriales también enfrentan restricciones, como el aluminio —afectado por mayores costos energéticos en China— y el zinc, con interrupciones productivas en distintas regiones.

En el caso puntual del cobre, analistas advierten que la amenaza de aranceles estadounidenses continúa siendo un factor central. Grandes traders han intensificado el envío de material a puertos norteamericanos para anticiparse a eventuales gravámenes. En ese marco, la firma Mercuria Energy Group Ltd. advirtió recientemente sobre el riesgo de una escasez significativa de cobre en otros mercados durante 2026 si se mantiene esta dinámica.

Desde el sector financiero, especialistas señalan que, en el corto plazo, el comportamiento del metal estará más condicionado por las expectativas en torno a la política comercial de Estados Unidos que por los fundamentos tradicionales de oferta y demanda. “El foco estará puesto en los niveles de inventarios regionales y en el volumen de cobre que ingrese a EE.UU.”, explicó una analista senior de StoneX Financial Ltd., al evaluar la evolución reciente de los futuros.

Hacia el cierre del año, el cobre continúa beneficiándose de una combinación de factores macroeconómicos favorables y riesgos estructurales en la oferta. Este escenario, definido por algunos analistas como una “tormenta perfecta”, sostiene las expectativas de precios elevados en el inicio de 2026, en un mercado cada vez más sensible a las tensiones geopolíticas y comerciales.

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