El auge del cobre impulsa inversiones en Argentina: proyectos al RIGI y reactivaciones mineras

Con el metal en valores récord, grandes compañías globales avanzan con anuncios clave en el país: inscripción de megaproyectos al RIGI, reapertura de minas y nuevas alternativas de financiamiento.

 

El precio internacional del cobre atraviesa un momento excepcional y Argentina comienza a capitalizar ese escenario con una serie de anuncios que reconfiguran el mapa minero local. Aunque el país cuenta con amplios recursos geológicos, su producción es aún limitada. Sin embargo, el contexto actual combina cotizaciones récord del metal rojo con un renovado interés inversor, apalancado en cambios regulatorios y señales de mayor previsibilidad.

En las últimas semanas se conocieron movimientos relevantes de compañías de primera línea. BHP y Lundin formalizaron la inscripción al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto Vicuña, uno de los desarrollos de cobre más ambiciosos del país. En paralelo, la suiza Glencore confirmó la reactivación de Bajo La Alumbrera, en Catamarca, una mina que había cesado su actividad en 2018, mientras continúa avanzando con otros emprendimientos cupríferos en la región.

Desde Bloomberg Línea señalaron que estas decisiones no responden únicamente al rally de precios, sino también a un cambio en el clima de negocios en Argentina. El RIGI y el impulso oficial para adecuar la Ley de Glaciares aparecen como factores centrales para destrabar inversiones de largo plazo en un sector intensivo en capital y con horizontes productivos extendidos.

El proyecto Vicuña, desarrollado de manera conjunta por BHP y Lundin, integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en San Juan y en la frontera argentino-chilena. Se trata de uno de los mayores descubrimientos de cobre, oro y plata de los últimos años a nivel global. Si bien las compañías aún no precisaron el monto total de inversión, las estimaciones del mercado superan los US$10.000 millones, a la espera de un informe técnico integral previsto para el primer trimestre de 2026.

El anuncio coincidió con un nuevo récord del cobre en los mercados internacionales. En Londres, el metal llegó a cotizar cerca de los US$11.800 por tonelada, acumulando una suba superior al 35% en lo que va de 2025. La demanda vinculada a la transición energética y a las energías renovables explica buena parte de esta tendencia: según proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía, cerca del 70% del cobre necesario hacia 2040 aún no ha sido producido.

En ese contexto, Glencore confirmó que Bajo La Alumbrera volvería a operar a partir de 2028, con una producción estimada de 75.000 toneladas de cobre y más de 300.000 onzas de oro durante un período inicial de cuatro años. La compañía también impulsa otros proyectos estratégicos como Mara y Pachón, ambos con trámites avanzados para ingresar al RIGI.

Otro desafío central para el sector será el financiamiento. La falta de infraestructura minera desarrollada obliga a las empresas a asumir inversiones adicionales en logística, energía y transporte. En ese punto, organismos multilaterales comienzan a jugar un rol relevante: el IFC, brazo financiero del Banco Mundial, ya confirmó su respaldo a iniciativas como Los Azules, a través de acuerdos con McEwen Copper.

Finalmente, gigantes como Rio Tinto también observan el escenario con interés. A través de su participación en el proyecto Los Azules y de su división de exploración, la compañía analiza nuevas oportunidades en el país, en un momento en que el cobre se consolida como un insumo estratégico para la economía global.

Con precios históricos, señales regulatorias favorables y anuncios concretos de inversión, el cobre vuelve a posicionarse como una de las principales apuestas para diversificar la matriz exportadora argentina en la próxima década.

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