Bitcoin cayó por debajo de los US$63.000 tras el repunte del petróleo por la tensión entre Estados Unidos e Irán

La criptomoneda retrocedió hasta 2,6% en medio de una mayor aversión al riesgo por la suba del crudo. Aun así, el regreso de entradas netas a los ETF de bitcoin aporta una señal favorable para la demanda institucional.

 

Bitcoin perdió terreno luego de que los precios del petróleo volvieran a subir con fuerza tras nuevos ataques de Estados Unidos contra Irán. El movimiento reavivó los temores de que un aumento sostenido de los costos energéticos pueda alimentar nuevamente las presiones inflacionarias y afectar la demanda de activos de mayor riesgo.

La principal criptomoneda del mercado cayó hasta 2,6% y llegó a ubicarse en torno a los US$62.478 antes de recortar parte de las pérdidas. Con ese retroceso, volvió a situarse por debajo de su media móvil de 200 semanas, un nivel técnico seguido por los inversores porque suele utilizarse como referencia para evaluar la fortaleza o debilidad de una tendencia de largo plazo.

Ether, la segunda criptomoneda más importante por capitalización de mercado, también registró una baja de 2,6%, en línea con el deterioro general del apetito por riesgo.

Según informó Bloomberg Línea, la presión sobre el mercado cripto se produjo en paralelo con una nueva escalada en Medio Oriente, donde Estados Unidos lanzó ataques con misiles contra Irán. La situación incrementó la incertidumbre sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro mundial de energía.

El crudo Brent subió 4,4% y superó los US$79 por barril, impulsado por el temor a posibles interrupciones en el abastecimiento. La suba del petróleo encendió alertas entre los inversores, ya que un encarecimiento de la energía podría complicar el proceso de desinflación y mantener elevadas las tasas de interés durante más tiempo.

Ese escenario suele afectar a activos considerados más volátiles, como bitcoin, debido a que los inversores tienden a reducir exposición al riesgo cuando aumentan las expectativas de inflación o de endurecimiento monetario.

Alex Kuptsikevich, analista jefe de mercados de FxPro, señaló que históricamente el contacto de bitcoin con la media móvil de 200 semanas funcionó como una señal de que la parte principal de una corrección comenzaba a acercarse a su final. Sin embargo, advirtió que ese comportamiento no garantiza una recuperación rápida y que el panorama puede cambiar con rapidez.

La atención del mercado también estará puesta esta semana en los datos de inflación al consumidor de Estados Unidos y en la comparecencia del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. Ambos eventos serán seguidos de cerca en busca de señales sobre el rumbo de la política monetaria.

Tony Sycamore, analista de IG Australia, sostuvo que un dato de inflación superior al esperado podría reforzar las expectativas de una suba de tasas por parte de la Reserva Federal antes de fin de año, lo que implicaría un nuevo factor de presión para bitcoin.

En cambio, un resultado en línea con las previsiones o más moderado podría respaldar la idea de que las presiones inflacionarias se están atenuando, lo que sería más favorable para los activos de riesgo.

Aunque bitcoin se vio afectado por el contexto geopolítico y financiero, el mercado recibió una señal positiva desde los fondos cotizados. Los ETF de bitcoin en Estados Unidos volvieron a registrar entradas netas después de varias semanas de salidas.

Durante la semana finalizada el 10 de julio, estos fondos acumularon ingresos netos por US$197 millones, de acuerdo con datos de proveedores de ETF. El dato interrumpió una racha de ocho semanas consecutivas de reembolsos y representó la primera lectura semanal positiva desde mayo.

El regreso de los flujos positivos sugiere una postura menos defensiva por parte de los inversores institucionales y mejora el panorama de demanda para la criptomoneda. También reduce, al menos parcialmente, el riesgo de nuevas ventas forzadas en el corto plazo.

El cambio resulta relevante porque junio había cerrado con fuertes salidas institucionales, que alcanzaron un récord de US$4.500 millones. Esa presión había debilitado el desempeño de bitcoin y contribuido a profundizar la corrección del mercado.

De esta manera, bitcoin enfrenta un escenario mixto. Por un lado, la escalada entre Estados Unidos e Irán, la suba del petróleo y las dudas sobre la inflación golpean a los activos de riesgo. Por otro, la recuperación de los flujos hacia los ETF muestra que parte de la demanda institucional comienza a recomponerse.

La evolución de los próximos días dependerá tanto del conflicto en Medio Oriente como de las señales que entregue la economía estadounidense. Si el petróleo mantiene su avance y los datos de inflación sorprenden al alza, bitcoin podría continuar bajo presión. En cambio, una moderación del riesgo geopolítico y nuevos ingresos a los ETF podrían ayudar a estabilizar el mercado.

Left Menu Icon