Bank of America se inclina por los Boncer en Argentina y señala tres riesgos clave

La entidad estadounidense rotó su estrategia: cerró posiciones en el BONTE 2030 y abrió una apuesta en bonos ajustados por inflación, con una visión favorable sobre la nueva etapa del programa económico.

Bank of America se inclina por los Boncer en Argentina y señala tres riesgos clave

 

En un informe reciente, Bank of America (BofA) anunció un cambio en su posicionamiento respecto a los activos argentinos. El banco decidió cerrar su posición larga en el BONTE 2030, iniciada en diciembre pasado, y rotar hacia instrumentos que ofrecen rendimientos reales, en particular los bonos ajustados por inflación.

En ese marco, la entidad abrió una operación “larga” en el BONCER 2027, con el objetivo de obtener una rentabilidad cercana al 10%. Según detalló, la posición fue tomada a un precio de 212 pesos, con un rendimiento real estimado en torno al 9,6% y un tipo de cambio de referencia de 1.430 pesos por dólar.

Desde BofA explicaron que los bonos indexados al CER tuvieron un desempeño por debajo de lo esperado en las últimas semanas, con una suba de los rendimientos reales desde el 6,5% al 9,6% en apenas un mes. No obstante, el banco considera que la resistencia de la inflación en el corto plazo sería transitoria y que el escenario sigue siendo favorable para este tipo de activos.

El informe también advierte sobre tres factores de riesgo que podrían afectar la estrategia: una depreciación significativa del peso, posibles demoras en la implementación de la reforma laboral y un cambio global hacia un mayor rechazo al riesgo en los mercados internacionales.

Visión sobre el programa económico
En relación con la nueva fase del programa económico, Bank of America evaluó de manera positiva la decisión del Gobierno argentino de priorizar la acumulación de reservas mediante intervenciones en el mercado cambiario, una medida que venía siendo reclamada por los inversores. A su juicio, esta estrategia podría moderar el ritmo de desinflación, aunque sin poner en riesgo el proceso en su conjunto.

El banco reafirmó su confianza en que la administración de Javier Milei continuará reduciendo la inflación a lo largo de 2026 y señaló que mantiene una postura menos preocupada que el consenso respecto a una eventual sobrevaluación del tipo de cambio real. En ese sentido, destacó que el país atraviesa un cambio estructural de régimen económico que favorece un tipo de cambio de equilibrio más fuerte que en etapas anteriores.

Además, subrayó el regreso del superávit en la balanza comercial, considerando tanto bienes como servicios, y concluyó que este escenario permitiría que el tipo de cambio real se mantenga relativamente estable durante 2026, un contexto que refuerza el atractivo de los bonos indexados a la inflación sin necesidad de cobertura cambiaria.

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