Irán dañó cientos de instalaciones estadounidenses en Medio Oriente, según el Pentágono
Un informe del inspector general del Departamento de Defensa reveló que los ataques iraníes destruyeron edificios, aviones y embajadas en ocho países de la región, advirtió sobre una escasez estratégica de municiones y estimó que la guerra ya le costó a Estados Unidos unos 38.000 millones de dólares.

Los ataques de Irán contra objetivos estadounidenses en Medio Oriente dañaron cientos de edificios y estructuras de Estados Unidos en la región, según un informe del inspector general del Pentágono que además advierte de una escasez estratégica en las municiones de Washington para continuar la guerra, mientras la Oficina de Presupuesto del Congreso informó que el conflicto con Irán le costó a Estados Unidos alrededor de 38.000 millones de dólares hasta el 1 de agosto, según publicó Página 12. El informe oficial, enviado el lunes al Congreso y del que informaron varios medios estadounidenses, reveló que el objetivo completo de la misión del Pentágono en Irán permanece clasificado, lo que implica que la guerra lanzada junto a Israel podría tener otras metas que Estados Unidos todavía no hizo públicas, más allá de las ya indicadas de destruir el programa nuclear iraní, su producción e inventario de drones y misiles ofensivos y otras infraestructuras militares.
El informe del inspector general, una figura que supervisa el funcionamiento interno del Departamento de Defensa, cubre los primeros cuatro meses de guerra contra Irán desde su inicio el pasado 28 de febrero hasta el 30 de junio, y supone el primer balance oficial del Pentágono sobre el impacto del conflicto. En ese período los ataques iraníes dañaron y destruyeron cientos de edificios y estructuras en bases estadounidenses en Kuwait, Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania, y además decenas de aviones estadounidenses resultaron destruidos o dañados, incluidos 30 drones Reaper y cuatro aeronaves de combate F-15, según datos proporcionados por el Mando Central. La destrucción del centro de logística principal de Estados Unidos en Baréin planteó desafíos significativos para sostener la guerra, puesto que el puerto que lo sustituye, el británico de Diego García en el Índico, implica que los buques de reabastecimiento tardan entre 14 y 18 días en llevar combustible y provisiones al golfo Pérsico, y los ataques provocaron daños de unos 184 millones de dólares en las embajadas y consulados estadounidenses en Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, aseguró que este documento es solo la punta del iceberg y advirtió en la red social X que lo revelarán todo a su debido tiempo y que para aquellos que han vendido mentiras sobre Irán no será bonito. La cadena estadounidense CBS News difundió imágenes tomadas por las tropas de Estados Unidos que muestran un avión destruido y remolques destrozados por los ataques iraníes, y las imágenes sin fecha, tomadas en una base en Arabia Saudita y en dos instalaciones en Kuwait, fueron proporcionadas a CBS por personal estadounidense bajo condición de anonimato debido a las restricciones militares. Un miembro de las fuerzas armadas citado por la cadena afirmó que son daños graves a sus bases que no se han comunicado al público estadounidense, y agregó que están ahí de pie con los ojos cerrados recibiendo golpes en la cara. Al menos 18 combatientes estadounidenses murieron en esta guerra y 417 resultaron heridos, según el informe y una base de datos del Pentágono, entre un total de alrededor de 50.000 militares desplegados en la región.
Aunque el Pentágono y el presidente Donald Trump siguen negando que Estados Unidos tenga problemas con las municiones para continuar la guerra, el informe del inspector general menciona una escasez estratégica en el inventario y problemas de reabastecimiento. El informe publicado por la CBO detalló que los primeros cinco meses de guerra le costaron al Departamento de Defensa unos 38.000 millones de dólares y podría añadir entre 2.000 y 3.000 millones al mes a esa factura mientras continúe el conflicto, un cálculo que incluye principalmente el costo de reponer municiones utilizadas durante las operaciones, sustituir equipos perdidos o dañados y gastos adicionales de combustible, horas de vuelo y otras operaciones militares. El análisis fue elaborado por el organismo no partidista a pedido de varios legisladores demócratas y no contempló algunos costos ya incluidos en el presupuesto habitual del Pentágono, y calcula que el costo mensual sería de unos 2.000 millones si las operaciones mantienen una intensidad similar a la de mayo y junio y podría acercarse a 3.000 millones si el conflicto mantiene un ritmo como el de julio. El mayor agujero en esa factura está en la munición, ya que el análisis calcula que Estados Unidos necesitará 21.700 millones de dólares para reponer armamento utilizado en la guerra, de los que 13.100 millones corresponden a interceptores de defensa antimisiles y otros 7.300 millones a misiles de crucero, una cifra que muestra que una parte importante del costo no procede solo de lanzar ataques sino también de responder al fuego iraní y mantener las defensas estadounidenses. El ritmo de consumo dejó además algunas reservas bajo presión y la Oficina de Presupuesto calcula que desde junio de 2025 Estados Unidos utilizó entre la mitad y dos tercios de las existencias de determinados interceptores, mientras que recuperar algunos de esos arsenales podría llevar al menos cinco años incluso si los fabricantes aumentan su producción.
A pesar del costo de la operación militar, Trump defendió el despliegue estadounidense en Medio Oriente como necesario para impedir que Irán desarrolle armas nucleares, mientras las perspectivas de un acuerdo con Teherán siguen abiertas aunque sin avances claros que permitan anticipar un desenlace. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, rechazó este martes cualquier diálogo con Estados Unidos para poner fin a la guerra hasta que no se cumplan sus condiciones, y escribió en X que no se dejen distraer por las señales contradictorias del presidente estadounidense que alterna entre no hay negociaciones y estamos dispuestos a dialogar con Irán, y agregó que no habrá ninguna negociación mientras no se cumplan las condiciones de Irán. El presidente estadounidense afirmó una vez más el lunes que estaba abierto a dialogar con Teherán y declaró en Truth Social que la debilitada nación iraní quiere hacer un acuerdo rápida y desesperadamente, y que decidirá si Estados Unidos opta o no por comprometerse, una idea a la que siguen abiertos. Teherán exige a Washington que ponga fin definitivo a la guerra y a cualquier agresión contra Irán y sus aliados en la región, incluyendo al grupo Hezbolá en Líbano, y también reclama el levantamiento del bloqueo impuesto a sus puertos, una indemnización íntegra por los daños causados por la guerra, el levantamiento de las sanciones que afectan a su economía y el desbloqueo sin condiciones de sus activos congelados en el extranjero.
