Dólar, inflación y balances: la semana que puede marcar el pulso de los activos argentinos

El mercado local se prepara para una jornada cargada de definiciones, con el IPC de julio como plato fuerte, una licitación clave del Tesoro y una catarata de balances corporativos, en un contexto donde la liquidez y las tasas mantienen en vilo a los inversores.

 

La segunda semana de agosto irrumpe con una agenda económica que promete mantener a los operadores con el radar encendido. El foco principal estará puesto en el dato de inflación correspondiente a julio, que el INDEC dará a conocer el jueves, aunque no será el único disparador. La licitación de deuda del Tesoro, programada para el miércoles, y una nutrida tanda de balances de empresas líderes completan un combo que pondrá a prueba la paciencia de un mercado que ya muestra signos de tensión.

El informe de precios del séptimo mes se conocerá en un contexto especialmente sensible. La inflación porteña de julio, que saltó al 2,9% desde el 1,8% de junio, ya encendió las alarmas y sembró dudas sobre cuánto de ese rebote podría reflejarse en el índice nacional. Los operadores saben que este dato no es un número más: será el termómetro que ajuste las expectativas sobre la trayectoria de las tasas de interés, la dinámica de los bonos en pesos y, sobre todo, la presión sobre el tipo de cambio. El anuncio está previsto para las 16, y vendrá acompañado de las cifras de la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total, dos indicadores que permitirán medir el impacto real de la suba de precios en los bolsillos de los argentinos.

Pero antes de ese momento clave, el mercado deberá sortear otra prueba de fuego. El miércoles, el Tesoro saldrá a licitar deuda por aproximadamente $4,5 billones, en una operación que será observada con lupa. La pregunta que circula en las mesas de dinero es si el Gobierno logrará renovar los vencimientos en un escenario donde las tasas en pesos están bajo presión y la liquidez se ha convertido en un activo escaso. La administración de los flujos de caja es, en este momento, una variable central para evitar que la volatilidad se traslade al dólar, que sigue siendo el termómetro último de la confianza de los inversores.

En paralelo, la temporada de balances corporativos sumará una capa adicional de información. Entre el lunes y el jueves, más de una decena de compañías argentinas presentarán sus resultados trimestrales, en una semana que promete ser particularmente intensa. Gigantes como YPF, Grupo Supervielle, Central Puerto, Adecoagro, Mirgor y Globant desfilarán con sus números, ofreciendo un termómetro actualizado de la salud del sector privado en un año de ajuste y recomposición de márgenes. Los analistas, que ya han comenzado a ajustar sus modelos, estarán especialmente atentos a la evolución de los ingresos, la rentabilidad y las perspectivas de inversión en un escenario de incertidumbre cambiaria.

El contexto internacional no será menos relevante. Desde Estados Unidos llegará el dato de inflación de julio, un número que cobra especial dimensión después de las últimas señales de enfriamiento del mercado laboral y la volatilidad de las materias primas impulsada por las tensiones geopolíticas. Cualquier desviación en el IPC estadounidense podría modificar las expectativas sobre los próximos pasos de la Reserva Federal, y eso, inevitablemente, tendrá un impacto en los flujos de capital hacia las economías emergentes. La agenda norteamericana se completa con los precios al productor, las solicitudes de desempleo, las ventas minoristas y la confianza del consumidor, un combo que los inversores consultados por este medio consideran “de alto voltaje”.

Día a día, la semana se presenta con un cronograma apretado. El lunes, el foco estará en los balances de YPF, Supervielle y Transportadora de Gas del Norte, mientras que el martes llegarán los de Central Puerto, Edenor y Adecoagro, junto con el Indicador Sintético de Servicios Públicos que publicará el INDEC. Brasil también tendrá su espacio, con el IPC local y las minutas del Copom. El miércoles, además de la licitación del Tesoro, será el turno de la inflación de Estados Unidos, Alemania e Italia. El jueves, el día más cargado, el INDEC difundirá el IPC nacional y las canastas básicas, mientras que en el plano internacional se conocerán los precios al productor de EE.UU., las solicitudes de desempleo y el PBI del Reino Unido. El viernes cerrará con las ventas minoristas estadounidenses, la confianza del consumidor y la utilización de la capacidad instalada en la industria argentina, junto con el PBI de la Unión Europea.

En las últimas horas, los analistas locales han comenzado a ajustar sus pronósticos, y algunos ya anticipan que el dato de inflación podría ser el catalizador que defina el rumbo de los activos en las próximas semanas. Por eso, el operador que se precie de tal ya tiene marcado en rojo el jueves en su calendario. Se espera, además, que el Tesoro utilice la licitación como un test de confianza, y que los balances corporativos aporten pistas sobre la capacidad de las empresas para navegar en un mar de tasas altas y tipo de cambio incierto. Todo esto, en un escenario internacional que no da tregua.

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