El oficialismo sufrió un revés en el Senado por la Ley de Tierras
La Libertad Avanza debió retirar varios capítulos del proyecto de propiedad privada ante la falta de votos. La jornada expuso diferencias con bloques aliados y un creciente malestar interno con las iniciativas impulsadas por Federico Sturzenegger.

El oficialismo terminó la sesión del Senado con un proyecto de propiedad privada considerablemente más reducido que el que había llevado originalmente al recinto. La falta de apoyo obligó a retirar distintos capítulos y dejó sin cambios dos normas que el Gobierno pretendía modificar, entre ellas la regulación sobre tierras y la Ley de Manejo del Fuego.
Dentro de La Libertad Avanza, la sesión fue interpretada como un revés político que excede el contenido específico del proyecto. Senadores oficialistas admitieron que llegaron al recinto sabiendo que no contaban con los votos para avanzar con el capítulo referido a la venta de tierras a extranjeros, pero confiaban en mantener respaldo suficiente para otras reformas.
Con el paso de las horas, ese apoyo comenzó a debilitarse. Legisladores de espacios dialoguistas expresaron reparos sobre diferentes puntos de la iniciativa y algunos gobernadores transmitieron a sus representantes la decisión de no acompañar modificaciones que pudieran tener impacto directo sobre las provincias.
Según informó Infobae, el resultado profundizó el malestar de algunos integrantes del oficialismo con los proyectos elaborados desde el Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger. El cuestionamiento central apunta a que determinadas reformas llegan al Congreso sin considerar suficientemente el contexto político ni las dificultades para construir mayorías.
La tensión también quedó expuesta dentro del propio bloque libertario. Durante la sesión, el senador Joaquín Benegas Lynch calificó de “tibios” a algunos aliados, una expresión que generó rechazo y terminó complicando aún más las negociaciones que encabezaba Patricia Bullrich.
La jefa del bloque oficialista había logrado previamente impedir que se computara un voto a distancia de la senadora Anabel Fernández Sagasti, decisión respaldada incluso por sectores del peronismo. Sin embargo, la discusión posterior entre miembros de La Libertad Avanza reflejó las dificultades internas para administrar una sesión marcada por negociaciones permanentes.
Los bloques provinciales plantearon que varias de las reformas propuestas podían afectar directamente a sus territorios y electorados. Entre los reclamos aparecieron cuestiones relacionadas con tarifas energéticas, regulaciones ambientales y medidas que, según esos espacios, requieren una negociación más amplia con los gobernadores.
Ante la pérdida progresiva de apoyos, el oficialismo decidió retirar también el capítulo que buscaba modificar la Ley de Manejo del Fuego. De esta manera, una de las reformas que inicialmente aparecía como prioridad quedó fuera del texto que logró avanzar en la Cámara alta.
La sesión volvió a mostrar la importancia de los bloques dialoguistas para la estrategia parlamentaria del Gobierno. Sin mayoría propia, La Libertad Avanza necesita construir acuerdos con radicales, representantes provinciales y otros espacios para aprobar sus principales iniciativas.
El episodio también ocurre mientras el oficialismo prepara nuevas discusiones legislativas, entre ellas la reforma electoral. Dentro del Congreso existe preocupación por la posibilidad de que los conflictos generados por proyectos de desregulación dificulten las negociaciones sobre otras iniciativas consideradas prioritarias.
Pese a conseguir que una versión reducida del proyecto avanzara, la sensación predominante entre varios integrantes del oficialismo fue de derrota. La jornada dejó expuestas diferencias internas, tensiones con aliados y cuestionamientos sobre la estrategia utilizada para impulsar reformas con fuerte impacto político y territorial.
