Estados Unidos impondrá un arancel del 15% a productos con polisilicio
La administración de Donald Trump combinará gravámenes con precios mínimos de importación para proteger a los fabricantes estadounidenses y reducir la dependencia de China en las cadenas de suministro de paneles solares y semiconductores.

El Gobierno de Estados Unidos anunciará un arancel del 15% sobre productos derivados del polisilicio, una materia prima fundamental para la fabricación de paneles solares y semiconductores. La medida estará acompañada por un sistema de precios mínimos de importación para diferentes componentes de la cadena productiva.
La decisión apunta a proteger a las plantas estadounidenses frente al crecimiento de la capacidad industrial de China, país que concentra alrededor del 80% de la producción mundial de insumos y componentes utilizados por la industria solar.
El decreto incluiría precios mínimos para las importaciones de polisilicio, obleas, células fotovoltaicas, módulos y paneles solares. A este esquema se sumará el gravamen del 15% aplicado a los bienes fabricados con ese material.
Según informó Ámbito a partir de fuentes citadas por Reuters, la administración estadounidense eligió un mecanismo híbrido que combina barreras arancelarias con valores mínimos de ingreso. El objetivo es impedir que los productos importados sean comercializados a precios considerados demasiado bajos para los fabricantes locales.
La medida se conoce después de una investigación sobre las implicancias del polisilicio para la seguridad nacional, realizada durante un año por el Departamento de Comercio a pedido de Trump. El análisis evaluó el nivel de dependencia externa y los riesgos asociados con la concentración de la producción en China.
El plan busca respaldar a empresas instaladas en Estados Unidos, como Hemlock Semiconductor y Wacker Chemie, y promover una mayor capacidad nacional para abastecer a las industrias tecnológica y energética.
El polisilicio es un insumo estratégico tanto para los paneles solares como para la fabricación de chips. Por ese motivo, Washington considera que su disponibilidad resulta central para la seguridad energética, el desarrollo tecnológico y la competitividad industrial.
La decisión podría tener efectos sobre la expansión de la industria solar estadounidense, especialmente después de la reducción de algunos incentivos federales destinados a las energías limpias. Los mayores costos de importación podrían beneficiar a los productores locales, pero también encarecer los componentes utilizados en nuevos proyectos.
China consolidó durante los últimos años su liderazgo en prácticamente todos los eslabones de la cadena solar. Esa posición le permitió abastecer al mercado internacional con grandes volúmenes y precios competitivos, situación que Estados Unidos busca contrarrestar mediante mayores restricciones comerciales.
El nuevo esquema se suma a las medidas adoptadas por Washington para limitar la presencia china en sectores estratégicos. La política comercial estadounidense busca reducir la dependencia de proveedores extranjeros y fortalecer la producción interna de insumos vinculados con la energía y los semiconductores.
