Petróleo y gas se disparan tras la incautación de un buque iraní por parte de EE.UU.
El conflicto en Medio Oriente escala y genera una fuerte suba en los precios energéticos, en un contexto de tensiones en el estrecho de Ormuz que amenaza el suministro global.

Los precios internacionales del petróleo y del gas natural registraron fuertes subas luego de que Estados Unidos incautara un buque iraní en el Golfo de Omán, en medio de un nuevo episodio de tensión en Medio Oriente que vuelve a poner en riesgo el suministro energético global.
Según informó Bloomberg Línea, el barril de crudo Brent llegó a subir hasta un 7,9%, recuperando gran parte de las pérdidas registradas en jornadas anteriores, mientras que el gas europeo experimentó un incremento de hasta el 11%. La reacción del mercado refleja la sensibilidad ante cualquier interrupción en una región clave para el abastecimiento energético mundial.
El incidente se produjo luego de que la Armada de Estados Unidos interceptara un buque iraní que no acató las advertencias de detenerse al salir del estrecho de Ormuz. El presidente Donald Trump confirmó que las fuerzas estadounidenses dispararon contra la embarcación antes de proceder a su captura, en lo que representa uno de los enfrentamientos más relevantes desde el inicio de la actual escalada.
La situación se agravó tras la decisión de Irán de reimponer controles en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado a nivel mundial. La interrupción parcial del tránsito marítimo generó incertidumbre en los mercados y elevó la prima de riesgo asociada a los precios de la energía.
El cierre del paso marítimo se produjo en un contexto de disputas sobre el cumplimiento de un alto el fuego vigente, que Teherán considera vulnerado por las acciones estadounidenses contra buques vinculados al país. Este escenario se suma a las dificultades en las negociaciones diplomáticas, con posturas divergentes entre las partes respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz.
Analistas del mercado energético señalaron que, de mantenerse las tensiones actuales, los precios del crudo podrían continuar en ascenso, con proyecciones que ubican el barril en un rango de entre US$105 y US$115 en el corto plazo, aunque con alta volatilidad sujeta a los acontecimientos geopolíticos.
El conflicto en torno al estrecho de Ormuz se inscribe en una crisis más amplia que incluye disputas sobre el programa nuclear iraní y enfrentamientos en otros puntos de la región, como el Líbano. La combinación de estos factores incrementa el riesgo de una disrupción prolongada en el suministro energético global.
Datos de seguimiento marítimo indican que el tránsito de buques en la zona se redujo significativamente, con al menos 13 petroleros que optaron por cambiar de rumbo y regresar al Golfo Pérsico, mientras que no se registraron cruces a través de Ormuz durante varias horas del fin de semana.
Este escenario ha generado una presión adicional sobre los mercados internacionales, con implicancias directas en la inflación y el crecimiento económico global. La suba de los precios de la energía tiende a trasladarse a los costos de producción, transporte y consumo, lo que podría derivar en un contexto de mayor inflación y menor dinamismo económico.
En este marco, el impacto de la crisis comenzará a reflejarse en indicadores económicos en los próximos días, con encuestas empresariales que podrían evidenciar un deterioro en las expectativas y riesgos crecientes de estanflación a nivel global.
