El Gobierno promulgó la reforma laboral y la nueva normativa ya rige para el sector privado
La Ley de Modernización Laboral fue publicada en el Boletín Oficial y entró en vigencia este viernes.
La norma introduce cambios en indemnizaciones, jornada laboral, negociación colectiva y formalización del empleo.
El Gobierno nacional promulgó la nueva reforma laboral aprobada recientemente por el Congreso y la normativa comenzó a regir desde este viernes para el empleo privado. La medida fue oficializada mediante su publicación en el Boletín Oficial tras la firma del decreto correspondiente por parte del Poder Ejecutivo.
La norma, denominada Ley de Modernización Laboral, introduce una serie de modificaciones en el régimen laboral argentino, con cambios que abarcan desde el sistema de indemnizaciones hasta la organización de la jornada laboral, el funcionamiento de los sindicatos y los mecanismos para promover el empleo registrado.
El decreto que habilitó su entrada en vigencia lleva la firma del presidente Javier Milei, del jefe de Gabinete y de la ministra de Capital Humano, y formaliza la aplicación de la ley sancionada por el Congreso a fines de febrero.
Según consignó el medio Infobae al detallar el contenido de la nueva normativa, el texto final incluye 25 capítulos luego de que durante el proceso legislativo se eliminaran algunos artículos del proyecto original, entre ellos aquellos vinculados al régimen de licencias médicas.
Uno de los cambios centrales está vinculado al sistema de indemnizaciones por despido. La reforma establece un nuevo esquema de cálculo que fija un piso equivalente al 67% del salario habitual y un límite máximo que no podrá superar tres veces el salario promedio establecido en el convenio colectivo correspondiente a cada actividad.
Además, la normativa habilita que las empresas puedan abonar las indemnizaciones derivadas de sentencias judiciales en cuotas, con plazos de hasta seis meses para grandes compañías y hasta doce meses para pequeñas y medianas empresas.
En materia salarial, la reforma incorpora la figura del “salario dinámico”, que permite vincular parte de la remuneración al desempeño individual del trabajador según lo que establezcan los convenios colectivos. También se establece que el pago de los sueldos deberá realizarse exclusivamente mediante cuentas bancarias.
La ley introduce cambios en la organización del tiempo de trabajo. Entre ellos se incluye la posibilidad de ampliar la jornada diaria hasta un máximo de 12 horas bajo esquemas flexibles acordados entre empleadores y trabajadores, siempre que se respete un descanso mínimo entre turnos. También habilita modalidades de contratación a tiempo parcial.
En el ámbito de las relaciones laborales colectivas, la normativa establece nuevas reglas para la negociación entre sindicatos y empresas. Los acuerdos firmados a nivel empresarial o regional tendrán prioridad frente a los convenios por rama de actividad, mientras que se incorporan nuevas regulaciones sobre la realización de asambleas durante el horario laboral.
El derecho de huelga también presenta cambios en determinados sectores. En los servicios considerados esenciales deberá garantizarse un nivel mínimo de funcionamiento del 75% del personal, mientras que en actividades consideradas de importancia estratégica el piso será del 50%.
La reforma incluye además un programa destinado a incentivar la formalización del empleo. Este esquema contempla un proceso de regularización laboral con reducción de sanciones y aportes para quienes registren trabajadores que previamente se encontraban en la informalidad.
Finalmente, la normativa crea un régimen especial para promover inversiones productivas de mediana escala, que prevé beneficios fiscales como amortización acelerada en el impuesto a las ganancias y devolución anticipada del IVA para determinados proyectos de inversión.

