Un cable submarino chino tensó la transición política entre Boric y Kast en Chile

El presidente electo suspendió las reuniones de transición tras acusar al gobierno saliente de ocultar información sobre un proyecto de cable de fibra óptica entre China y Chile.

 

El proceso de transición presidencial en Chile sufrió un fuerte quiebre político luego de que el presidente electo José Antonio Kast decidiera suspender las reuniones de coordinación con el gobierno saliente de Gabriel Boric, en medio de una controversia por un proyecto de cable submarino impulsado por una empresa china para conectar Asia con las costas chilenas.

La tensión se desató tras un encuentro entre ambos dirigentes en el Palacio de La Moneda, que se extendió por apenas veinte minutos y finalizó abruptamente. Kast exigió que Boric se retractara de haber afirmado públicamente que el mandatario electo estaba al tanto del proyecto, algo que el presidente negó categóricamente. Según Boric, el 18 de febrero informó a Kast sobre las presiones diplomáticas recibidas por parte de Estados Unidos debido a la posible instalación del cable de fibra óptica que la empresa China Mobile propone desplegar en el Pacífico.

El proyecto busca establecer una nueva ruta digital transpacífica que conecte directamente Asia con Chile, lo que permitiría diversificar la infraestructura de comunicaciones del país. Actualmente, gran parte de la conectividad digital chilena depende de cables que pasan por territorio o infraestructura estadounidense. Washington considera que una iniciativa de este tipo podría afectar la seguridad regional, argumento que derivó en la revocación de visados a tres funcionarios chilenos vinculados al área de telecomunicaciones.

Tras el encuentro en La Moneda, Kast anunció que no continuará con las reuniones de transición debido a que, según afirmó, no confía en la información entregada por la administración saliente. La decisión implica la suspensión de encuentros técnicos entre ministros entrantes y salientes que se habían programado para organizar el traspaso de mando previsto para el 11 de marzo.

Desde el gobierno chileno señalaron que la sanción aplicada por Estados Unidos a funcionarios del país constituye un hecho inédito en la relación bilateral y confirmaron que se presentó una nota de protesta formal. También aclararon que el proyecto de cable submarino todavía se encuentra en etapa de evaluación y no ha sido aprobado de manera definitiva.

La controversia refleja además una transición política particularmente activa. A diferencia de procesos anteriores, en los que el traspaso se limitaba a reuniones protocolares entre autoridades salientes y entrantes, Kast instaló un equipo propio de trabajo para preparar el cambio de gobierno, mantuvo múltiples encuentros con Boric e incluso realizó una gira internacional mientras se desarrollaban las conversaciones institucionales. El desacuerdo por el proyecto tecnológico terminó por romper ese esquema de coordinación anticipada, evidenciando las tensiones geopolíticas que rodean la infraestructura digital estratégica en la región.

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