La inflación proyectada para 2026 rondaría el 31,5% y enero mostraría una desaceleración
Un relevamiento de expectativas privadas anticipa que el aumento de precios se mantendría estable este año, mientras que para enero se espera una suba mensual inferior a la de diciembre.
Las proyecciones de inflación para 2026 indican un escenario de relativa estabilidad en comparación con el cierre del año pasado. De acuerdo con estimaciones recientes, el índice de precios al consumidor se ubicaría en torno al 31,5% anual, un nivel similar al de 2025, aunque con una corrección a la baja respecto de las previsiones realizadas a fines de diciembre.
En cuanto al arranque del año, las expectativas apuntan a una inflación mensual promedio cercana al 3,7% en enero, con una mediana del 3%. Estos valores reflejan una desaceleración frente al último mes de 2025, cuando los pronósticos se habían ubicado por encima del 4%, lo que sugiere un comienzo de año algo más moderado en la dinámica de precios.
El relevamiento, elaborado por el Centro de Investigación de Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, se basa en encuestas a individuos de distintas regiones y niveles de ingreso, con el objetivo de captar la percepción que tienen los hogares sobre la evolución futura de los precios. Este tipo de mediciones, difundidas habitualmente por medios especializados como Ámbito, suelen anticipar tendencias antes de los datos oficiales.
Un factor clave en la lectura de estas proyecciones es el cambio metodológico que comenzará a regir desde enero de 2026 en la medición oficial de la inflación. El INDEC actualizará la canasta del IPC en función de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18, lo que reduce el peso relativo de los alimentos y aumenta la incidencia de los servicios regulados, en un contexto donde las tarifas vuelven a tener un rol central.
Las expectativas también muestran diferencias regionales. En el Gran Buenos Aires, la inflación anual esperada se mantiene por encima del promedio nacional, cerca del 35%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires se ubica en torno al 33,5%. En el interior del país, en cambio, las proyecciones descienden a alrededor del 29,5%, marcando una baja más pronunciada respecto de los registros de diciembre.
Al segmentar por nivel de ingresos, se observa que los hogares de menores recursos continúan anticipando una inflación más elevada que los de mayores ingresos, aunque en ambos casos las expectativas se moderaron en relación con el mes previo. Según explicaron desde la UTDT, el trabajo de campo se realizó entre el 5 y el 15 de enero, captando así un primer termómetro del clima inflacionario con el que comenzó 2026.

