Fondos emergentes mantienen su apuesta por América Latina y refuerzan posiciones en acciones clave
La región conserva una elevada participación en los portafolios globales, con Brasil y México como mercados preferidos y un fuerte interés en compañías financieras y de consumo.
La exposición de los fondos globales de mercados emergentes a América Latina se mantuvo elevada durante el tercer trimestre de 2025, aun en un contexto internacional marcado por mayor volatilidad y correcciones en la renta variable emergente. Gestores internacionales continúan viendo a la región como un destino atractivo por sus rendimientos reales positivos, fundamentos fiscales relativamente sólidos y oportunidades estructurales en sectores estratégicos.
El interés por los activos latinoamericanos persistió incluso cuando, a nivel global, los fondos de mercados emergentes registraron fuertes salidas de capital. De acuerdo con estimaciones del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), en noviembre los flujos negativos desde fondos no residentes alcanzaron casi US$19.000 millones. Sin embargo, América Latina mostró un comportamiento más equilibrado, con ingresos netos en deuda que compensaron parcialmente las salidas de acciones.
Según el análisis de Jonathan Fortun, economista del IIF, la región se mantuvo prácticamente estable en términos netos, sostenida por una demanda constante de instrumentos de renta fija. Este desempeño diferenciado refleja, según los analistas, una mayor selectividad de los inversores y una preferencia por mercados con balances más robustos y menor volatilidad macroeconómica, tal como destacó Bloomberg Línea en su cobertura reciente.
Brasil continúa liderando la preferencia de los fondos emergentes. Datos de Bloomberg Intelligence indican que América Latina mantuvo una sobreponderación cercana a los 400 puntos básicos respecto al índice MSCI Emerging Markets, con una participación promedio del 11,2% en los portafolios frente al 7,1% del benchmark. Dentro de la región, Brasil se consolidó como el mercado más sobreponderado, ampliando su peso activo en relación con el trimestre anterior.
México se ubicó en el segundo lugar en términos de preferencia, mientras que Chile mostró posiciones cercanas a la neutralidad, aunque con mayor dispersión entre gestores. En el caso argentino, las posiciones activas se redujeron durante el trimestre, en línea con el desempeño negativo del mercado, aunque se observó una mejora tras las elecciones legislativas.
Desde una mirada sectorial, los fondos mantuvieron posiciones positivas en casi todos los rubros latinoamericanos, con la excepción de los servicios públicos. Las apuestas negativas se concentraron en algunas empresas del sector energético y de utilities, mientras que se reforzaron exposiciones en bancos, consumo masivo y servicios financieros.
Entre las acciones más elegidas por los gestores se destaca MercadoLibre, que continúa siendo una de las principales convicciones fuera del índice de referencia. Junto a ella, aparecen compañías como Credicorp, Banorte, Walmart de México, Raia Drogasil, Femsa, BTG Pactual, Itaú Unibanco, Banco do Brasil y la bolsa brasileña B3. En contraste, se observaron subponderaciones en firmas vinculadas a minería, energía y transporte aéreo.
De cara a 2026, bancos internacionales como Bank of America señalan que América Latina acumuló un retorno muy superior al promedio de los mercados emergentes durante 2025. Si bien las valuaciones actuales ya no son tan atractivas como a comienzos del año, se espera que la región siga recibiendo flujos gracias a la perspectiva de nuevos recortes de tasas, especialmente en Brasil, y a un contexto de mayor estabilidad macro relativa frente a otras economías emergentes.
El escenario hacia adelante estará condicionado por factores políticos y electorales en varios países, así como por la evolución de la política monetaria global. No obstante, los analistas coinciden en que los inversores están priorizando el carry, la solidez de los balances y la credibilidad fiscal, variables en las que América Latina mantiene ventajas comparativas frente a otras regiones emergentes.

