La Casa Rosada acelera gestiones para cerrar el acuerdo comercial con Estados Unidos antes de fin de año

Javier Milei planea viajar a Washington para firmar el tratado personalmente, mientras distintos ministerios ajustan la normativa local para cumplir con los compromisos asumidos.

 

El Gobierno nacional avanza contrarreloj para concluir el acuerdo comercial con Estados Unidos y dejarlo listo antes de que finalice el año. El presidente Javier Milei tiene previsto viajar a Washington D.C. para rubricar personalmente el tratado junto a su par estadounidense, Donald Trump, aunque en el Ejecutivo reconocen que todavía restan detalles técnicos y legales por cerrar.

Según fuentes oficiales, la intención es que el entendimiento entre en vigencia lo antes posible, por lo que en las últimas semanas se intensificaron las reuniones de carácter técnico y político con la contraparte norteamericana. A mediados de noviembre, la Casa Blanca ya había anunciado un convenio marco con la Argentina para avanzar hacia un esquema de “comercio e inversión recíprocos”, lo que abrió una nueva etapa de trabajo interno en la administración libertaria.

Desde entonces, distintas áreas del Gobierno comenzaron a revisar y adecuar la legislación local para alinearla con los compromisos asumidos en ese marco preliminar. En ese proceso participan activamente el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, el Ministerio de Economía y la Cancillería, que coordinan los aspectos normativos, comerciales y diplomáticos del acuerdo.

En ese contexto, el embajador argentino en Estados Unidos, Alejandro “Alec” Oxenford, regresó a Buenos Aires y mantuvo reuniones en Casa Rosada para actualizar el estado de las negociaciones y avanzar en la redacción final del texto. De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, el documento está “muy avanzado”, aunque el Gobierno evita poner fechas concretas hasta que el entendimiento esté completamente cerrado, según pudo reconstruir este medio a partir de información publicada por Infobae.

La posibilidad de una firma presidencial ya había sido evaluada a comienzos de diciembre, cuando Milei tenía previsto viajar a Estados Unidos, pero el cronograma se postergó debido a que los equipos técnicos no lograron concluir a tiempo los ajustes necesarios. Ahora, el objetivo es concretar el viaje apenas se complete el trabajo preparatorio.

El acuerdo contempla la apertura recíproca de mercados y la reducción o eliminación de aranceles en sectores considerados estratégicos. Entre ellos se destacan los recursos naturales, el acero, el aluminio y la carne bovina. A su vez, Argentina otorgaría acceso preferencial a exportaciones estadounidenses como medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnologías de la información, dispositivos médicos, vehículos y diversos productos agropecuarios.

En paralelo, se avanzó en instrumentos complementarios, como un reciente convenio de cooperación entre la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), destinado a facilitar trámites y mejorar los controles en el comercio bilateral.

Parte de los compromisos asumidos implican reformas normativas que podrían requerir tratamiento legislativo. Entre ellas, el fortalecimiento de los controles sobre productos falsificados y la modernización del régimen de propiedad intelectual, con el objetivo de adecuarlo a estándares internacionales.

Por el momento, en el Congreso el oficialismo no activó una estrategia específica para la defensa del acuerdo, ya que las bancadas libertarias están concentradas en las reformas incluidas en el temario de sesiones extraordinarias. No obstante, en la Casa Rosada consideran que el tratado con Estados Unidos será uno de los hitos centrales de la política exterior y comercial del Gobierno en el corto plazo.

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