Límites Planetarios como marco operativo seguro para la humanidad?

Trabajo publicado en Nature y Sciencie habla sobre posibles Limites Planetarios. El mismo es descripto como “un ámbito de actividad seguro para los seres humanos respecto de la resiliencia de la biosfera; en otras palabras, establece la capacidad de la biosfera para recuperarse de las perturbaciones y regresar a un estado estable”

¿Limites Planetarios como marco operativo seguro para la humanidad?

Por: Agustín Torriglia

agutorriglia@gmail.com ; Tw: @AguTorriglia

En 2009 se publicó en la revista científica Nature un trabajo de varios científicos encabezado por el sueco Johan Rockstrom titulado “Un espacio operativo seguro para la humanidad” en el que identifica y cuantifica una serie indicadores denominados limites planetarios. Advierte que durante 10.000 años a pesar de algunas fluctuaciones ambientales estuvimos bajo el periodo denominado Holoceno marcado por la estabilidad y la capacidad de autorregulación de la tierra hasta el advenimiento de la Revolución Industrial dando inicio a una nueva era interglaciar cuyo nombre es el “Antropoceno”. El mismo está impulsado por la actividad humana generando ciertos desequilibrios ambientales que podrían poner en jaque la resiliencia y el espacio operativo para la vida en la tierra.

Estos términos acuñados “limites planetarios” sirven como indicadores biofísicos que no se deberían traspasar y aunque se los describa en cantidades individuales y procesos separados aclaran que están acoplados y son interdependientes ya que la transgresión de uno puede generar cambios en el resto, de manera que es de suma necesidad administrarlos para mantenerlos en una órbita segura.

Un límite planetario delimita un ámbito de actividad seguro para los seres humanos respecto de la resiliencia de la biosfera; en otras palabras, establece la capacidad de la biosfera para recuperarse de las perturbaciones (ocasionados principalmente por las actividades humanas) y regresar a un estado estable (Rockstrom, 2009).

Los investigadores han logrado identificar nueve limites planetarios, siete de los cuales han sido cuantificados. Los tres primeros son grandes sistemas a nivel de escala planetaria y van desde el cambio climático, la acidificación de los océanos y la concentración de ozono estratosférico. Los otros cuatro tienen una escala a nivel local/regional y de manera agregada, los cuales son ciclos biogeoquímicos del nitrógeno y el fosforo, el uso del agua dulce, el cambio de uso de la tierra y la tasa de pérdida de biodiversidad terrestre y marina. Por último, los dos que no han podido ser por ahora cuantificados, son la carga de aerosoles atmosféricos y los contaminantes químicos. Todos estos límites planetarios que proponen representan un enfoque para poder definir el marco de seguridad para la humanidad.

En el análisis realizado se advierte que ha ocurrido una transgresión en tres de los limites planetarios. El caso de la pérdida de biodiversidad, la variable de control es la tasa de perdida de especies que se torna insostenible a este ritmo de aumento, afirmando que las especies se están extinguiendo a un ritmo que no se ha visto desde el ultimo evento de extinción masiva. En el ciclo de nitrógeno y fosforo se sugiere que hay un exceso de dichos elementos lo cual terminan repercutiendo en la normalidad de los ciclos globales de estos dos elementos trayendo como consecuencia acumulación en forma reactiva en las vías fluviales, las zonas costeras y también agregándose a la atmosfera por ejemplo como óxido nitroso, el cual es uno de los gases de efecto invernadero. El caso del cambio climático se pudo determinar que la humanidad ha sobrepasado el límite de 350 ppm de concentración de dióxido de carbono atmosférico, sin que se pueda ver una ralentización significativa hasta la actualidad.

La transgresión de uno o más limites terminan repercutiendo y con la posibilidad de poder tornarse irreversible volver a los estados normales, generando consecuencias drásticas. Lo que sí se puede ver es que hay una laguna de conocimiento a la hora de establecer ciertos umbrales de peligro y al no tratarse de variables independientes hay interacciones de las cuales todavía no entendemos o no tenemos la suficiente información.

En una actualización de este trabajo publicado en la revista científica Science en el año 2015 encabezado por Steffen y otros 17 investigadores titulado “Límites planetarios: guiando el desarrollo humano en un planeta cambiante” hacen una serie de observaciones, actualizaciones y fortalecen el marco de Limites Planetarios. Reafirman que se han cruzado los límites planetarios para el cambio climático, la pérdida de integridad de la biosfera (antes “pérdida de biodiversidad”), los flujos biogeoquímicos (ciclo del fósforo y el nitrógeno) y agregan el “cambio del sistema terrestre” (anteriormente nombrado como el cambio del uso de la tierra). En este último “la variable de control ha cambiado de la cantidad de tierras de cultivo a la cantidad de cubierta forestal restante, ya que los tres biomas forestales principales, tropical, templado y boreal, juegan un papel más importante en el acoplamiento de la superficie de la tierra y el clima que otros biomas”.

Figura 2: Estado actual de las variables de control para siete de los límites planetarios. La zona verde es el espacio operativo seguro, el amarillo representa la zona de incertidumbre (riesgo creciente) y el rojo es una zona de alto riesgo. El límite planetario mismo se encuentra en La intersección de las zonas verde y amarilla. Las variables de control se han normalizado para la zona de incertidumbre; por lo tanto, el centro de la figura no representa valores de 0 para las variables de control. La variable de control que se muestra para el cambio climático es la concentración atmosférica de CO2. Los procesos para los que aún no se pueden cuantificar los límites a nivel global están representados por cuñas grises; Estos son la carga de aerosoles atmosféricos, entidades novedosas y el papel funcional de la integridad de la biosfera. (Fuente Steffen et al. Science 2015)

 

En el caso de la pérdida de integridad de la biosfera incluyen tanto a la pérdida de biodiversidad y la extinción de especies que junto al cambio climático integran “limites centrales” ya que la alteración de uno u otro “conduciría al Sistema Tierra a un nuevo estado”.

Además, hacen un análisis más fehaciente del noveno limite sobre los contaminantes químicos e introduce un término más amplio “nuevas entidades” en el que incluyen contaminantes orgánicos, materiales radiactivos, micro plásticos.

En estos momentos que estamos viviendo se le sumara el deber de actuar en lo inmediato, generando una serie de prioridades y focalizando nuestros esfuerzos en lograr descarbonizar nuestra economía, de manera de conciliar lo económico y social con lo ambiental. No solo a nivel de lo que pueda aportar cada ciudadano individualmente sino generando la conciencia en la agenda pública para que los tomadores de decisión tengan en cuenta a la hora de planificar cualquier tipo de política pública tendiente al desarrollo sostenible.

Está claro que no podemos volver a una Economía del medioevo (como algunos apologistas sugieren) a sabiendas de los grandes retos y desafíos para lograr satisfacer las necesidades básicas en una población creciente. Pero esto será posible, si logramos conciliar un desarrollo económico armónico con un racionalismo ambiental, sin caer en los extremos y donde los dogmas queden marginados. Es responsabilidad de todos y es imprescindible buscar converger en una senda en común.

Anexo figuras:

Figura 3: El marco conceptual para el enfoque del límite planetario, que muestra el espacio operativo seguro, la zona de incertidumbre, la posición del umbral (donde es probable que exista) y el área de alto riesgo. (Fuente Steffen et al. Science 2015)

Figura 4: Las distribuciones subglobales y el estado actual de las variables de control para ( A ) los flujos biogeoquímicos de P; ( B ) flujos biogeoquímicos de N; ( C ) cambio del sistema de tierras; y ( D ) uso de agua dulce. En cada panel, las áreas verdes están dentro del límite (seguro), las áreas amarillas están dentro de la zona de incertidumbre (aumento del riesgo) y las áreas rojas están más allá de la zona de incertidumbre (alto riesgo). Las áreas grises en (A) y (B) son áreas donde no se aplican fertilizantes P y N; en (C), son áreas no cubiertas por los principales biomas forestales; y en (D), son áreas donde el flujo del río es muy bajo, por lo que no se asignan flujos ambientales. Consulte la Tabla 1 para conocer los valores de los límites y sus zonas de incertidumbre y (33 ) para más detalles sobre métodos y resultados. (Fuente Steffen et al. Science 2015)

Tabla 1: Limites Planetarios (Rockstrom et al. Nature, 2009)

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Política & Economía