Deuda: Guzmán amplió el fondeo y apunta a cerrar 2021 con más de $600.000 millones netos

Colocó ayer $126.063 millones y elevó el colchón de financiamiento neto mensual a $149.388 millones. Busca acelerar el rollover en el último bimestre para moderar el avance de la emisión monetaria.

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Ayer, en la primera licitación después de las elecciones, el Ministerio de Economía colocó $126.063 millones a través de cinco instrumentos de deuda en pesos, un monto que casi triplicó los compromisos por saldar. Así, logró elevar el colchón de financiamiento neto acumulado en el mes a $149.388 millones, lo que le permite llegar más holgado a la última subasta de noviembre en la que deberá renovar un megavencimiento de $225.000 millones.

Como adelantó Ámbito, la intención de Martín Guzmán es acelerar el ritmo de rollover de la deuda en el último bimestre para apuntalar su programa financiero en momentos de menor concentración de vencimientos y de cara al último tramo de la negociación con el Fondo Monetario Internacional, que reclama reducir la asistencia monetaria del Banco Central al Tesoro. En ese marco, fuentes oficiales señalaron que apuntan a cerrar el año con un fondeo neto acumulado de entre $600.000 y 620.000 millones. Eso implicaría sumar entre noviembre y diciembre un endeudamiento extra de alrededor de $170.000 millones por sobre los $443.257 millones conseguidos en los primeros diez meses.

Por lo pronto, la intención oficial es acercarse lo más posible a la pauta del programa financiero 2021: cubrir el 60% del déficit fiscal con emisión y el 40% con deuda en pesos. Un objetivo que hoy luce lejano ya que la aceleración de los giros del Central al Tesoro durante los cuatro meses previos (los de mayor concentración de vencimientos) hizo que ahora el mix de financiamiento acumulado sea del 70%-30% respectivamente. Con todo, los funcionarios aseguran que no se trata de una meta estricta sino de un parámetro al que buscan arrimarse.

Por el mayor fondeo conseguido en lo que va de noviembre, los giros del BCRA aflojaron un poco (en la primera quincena envió sólo $50.000 millones contra los $162.712 millones del mismo lapso de octubre) pero lo cierto es que, estacionalmente, el último bimestre es el más exigente en materia fiscal para el Tesoro. Eso eleva las necesidades de financiamiento.

En el marco de la búsqueda del Gobierno de avanzar en un ordenamiento gradual de las cuentas públicas para intentar calmar las tensiones cambiarias y financieras, el proyecto de Presupuesto 2022 prevé una baja del déficit primario al 3,3% PBI y una consecuente reducción del financiamiento vía emisión desde más de 3% del producto en 2021 al 1,8% el próximo año. Sin embargo, el tratamiento de ese texto se aplazó hasta la presentación (a comienzos de diciembre) del programa económico plurianual que anunció Alberto Fernández para encarar el último tramo de la negociación con el Fondo.

Es que las metas de ese programa podrían alterar el esquema proyectado en el Ejercicio 2022, por ejemplo, si finalmente incluyera un recorte mayor del déficit para acercarse un poco a las exigencias de ajuste del FMI. Es así que las pautas macroeconómicas y el programa financiero están bajo análisis.

Detalles de la licitación

Por lo pronto, la Secretaría de Finanzas, que encabezan Rafael Brigo y Ramiro Tosi, logró ayer escalar en el fondeo neto. Los $126.063 millones colocados superaron con holgura los $45.000 millones a renovar. En la licitación recibió 527 ofertas por un valor nominal total de $141.868 millones, del cual adjudicó el 84%.

Según fuentes oficiales, el prorrateo no se debió a que el mercado exigiera mayores tasas a las convalidadas sino a que hubo una gran afluencia de demanda hacia los títulos indexados a la inflación. Esa demanda superó el tope de emisión que los funcionarios habían definido de antemano para esos instrumentos.

Fue el caso de la Lecer a junio de 2022, que recibió ofertas por $47.679 millones, de los cuales se adjudicó el 57% ($31.335 millones en términos efectivos). Por el impacto de la búsqueda de cobertura contra la inflación de parte de los inversores, los rendimientos se comprimieron en el mercado secundario y la tasa real de corte de esa letra fue de apenas 0,25%. Debido a la cantidad de posturas que no se adjudicaron y a que esta Lecer forma parte del programa de creadores de mercado, en Finanzas esperan que hoy en la segunda vuelta de la licitación los participantes del programa puedan aportar unos $6.000 millones más.

El otro título indexado que estaba sobre la mesa era el bono TX23, que expira en marzo de 2023. Este aportó $15.152 millones a una tasa real del 2,2%.

El instrumento que aportó mayor financiamiento en esta oportunidad fue el TY22P. Se trata de un título a tasa fija destinado a los bancos, quienes lo pueden utilizar para remunerar los encajes de los depósitos. El TY22P captó $46.385 millones al 32% nominal anual. Este título pagará algo más de $35.000 millones de intereses el próximo martes, por lo que el grueso de lo colocado correspondió a una renovación del vencimiento.

Además, Finanzas adjudicó $12.759 millones en una Lelite (letra de muy corto plazo exclusiva para fondos comunes de inversión) a una tasa del 34,75%, medio punto más que en la licitación previa. Aquí también el grueso correspondió a la renovación de los alrededor de $9.000 millones de otra Lelite que vence el martes. Ese vencimiento se redujo la semana pasada ya que algunos FCI apelaron a la opción de precancelación ante los rescates que tuvieron en la antesala de las elecciones. Por último, ingresaron $20.432 millones en una Ledes a enero a una tasa nominal anual del 41,53%, casi un punto y medio más que en la subasta anterior.

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