Bonistas privados piden quitar los sobrecargos del FMI a los países endeudados

El grupo de los Exchange Bondholders respaldó a Guzmán y consideró que los países endeudados no deberían soportar los costos operativos del organismo multilateral.

Bonistas privados piden quitar los sobrecargos del FMI a los países endeudados

 

Los bonistas privados de la Argentina nucleados en el grupo Exchange Bondholders se manifestaron públicamente en sus redes sociales en respaldo del planteo del ministro Martín Guzmán para que el Fondo Monetario Internacional revise su política de sobrecargos en las tasas de interés que le cobra a los países más endeudados con el organismo. 

En su Twitter suscribieron a las explicaciones del economista Patrick Honohan del think tank PIIE y ex banquero central de Irlanda hasta 2015, informó LPO.

El economista del Peterson Institute for Interantional Economics (PIIE), institución que nuclea a grandes macroeconomistas como Olivier Blanchard, explicó que el sobrecargo en las tasas de interés que actualmente pagan 20 países es contraproducente para la sostenibilidad de sus deudas. Más en un contexto de expectativas de suba de tasas de interés en el que distorsiona el balance riesgo/tasa de los inversores privados.

“Coincidimos con Honohan (y Guzmán) en el tema de las sobretasas. El FMI es prestamista senior y aun así recibe la tasa más alta entre acreedores de ARG. ¡Indefendible y contraproducente! Reducir sobretasas a cambio de un plan económico serio es el camino”, aseguraron los acreedores. 

La explicación del ex presidente del Banco Central de Irlanda cuestionó la tesis del Tesoro de los Estados Unidos respecto de que estos sobrecargos “protegen la integridad financiera” del Fondo Monetario. 

Y aunque no fue tan allá como Guzmán, que directamente tildó de “inmoral” que sean los países de medianos y bajos ingresos fuertemente endeudados los que soporten los gastos de los funcionarios del FMI, Honohan sí consideró que se trata de una política contraproducente porque genera incentivos a que los acreedores incrementen las tasas a las que se pueden financiar estos países en favor de las deudas de los países desarrollados. 

“Para ayudar a evitar esta trampa, el Fondo Monetario Internacional necesita tomar la punta en proteger la sostenibilidad de la deuda reevaluando su política de cobrar sobrecargos de tasas de interés a los créditos cuantiosos que probablemente sean necesarios para enfrentar la post pandemia”, dijo Honohan. 

El economista advirtió que, de acuerdo a datos del Banco Mundial, son tres docenas de países las que están en una situación endeble de sostenibilidad de la deuda. Y que unos 40 países, entre ellos una docena de economías avanzadas tienen ratios de deuda superior al 100% de su PBI.  

Para los bonistas reestructurados, el interés en este argumento es por partida doble. Por un lado, es lógico que pretendan que los bonos, que perdieron un 40% adicional de su valor desde el canje, no se vean afectados por la “trampa” de discriminación que describió Honohan. Por el otro, entre que el FMI le cobre a Argentina 3 puntos porcentuales de tasa de interés como punitorios sobre el remanente (unos 1.100 millones de dólares para 2022, por ejemplo) o que esos recursos estén disponibles para atender al resto de los acreedores del país y poder comenzar a cobrar los acreedores, los bonistas respaldan la segunda opción.

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