El Papa Francisco condenó la quema de un Corán en Suecia: “Estoy indignado”
Un activista iraquí profanó el libro sagrado del Islam frente a una mezquita de Estocolmo. El hecho generó la furia de los países musulmanes. Putin también manifestó su repudio.

Quema del Corán en Suecia
El hecho al que refirió el Pontífice ocurrió en miércoles pasado, cuando el iraqui Salwan Momika, quien huyó a Suecia años atrás, pisoteó un ejemplar del Corán antes de encender varias páginas frente a la mayor mezquita de Estocolmo.
El Gobierno iraquí pidió a Suecia que extradite a Momika. La protesta durante la cual se quemó el Corán había sido autorizada por la Policía en nombre de la libertad de expresión.
La quema causó temor sobre sus consecuencias en el proceso de Suecia para ingresar a la OTAN, que necesita el acuerdo de Turquía, país que condenó enérgicamente la quema del libro.
Este fin de semana, el Gobierno sueco se expresó al respecto y calificó al hecho de acto “islamófobo”, después de que la Organización de Cooperación Islámica (OCI), que nuclea a 57 países, pidiera medidas para evitar futuras quemas.
“El gobierno sueco entiende perfectamente que los actos islamófobos cometidos durante las manifestaciones en Suecia pueden resultar ofensivos para los musulmanes. Condenamos enérgicamente estos actos, que no reflejan en modo alguno la opinión del Gobierno”, señaló el ministerio de Exteriores en una nota, al tiempo que recordó que Suecia goza de una libertad de expresión protegida por la Constitución.
En una reunión extraordinaria de la OCI en Yeda, la Organización de Cooperación Islámica, convocada por Irán para discutir lo sucedido en Estocolmo, el secretario general de la OCI, Hissein Brahim Taha, afirmó, citado por la televisión sueca, que “es necesario enviar continuas apelaciones a la comunidad internacional para que introduzca con urgencia una ley internacional que prohíba claramente la promoción del odio religioso”.
Este domingo, en tanto, decenas de activistas musulmanes participaron en una concentración en Lahore (Pakistán) contra lo ocurrido en Estocolmo. Los manifestantes gritaron consignas antisuecas y luego prendieron fuego a un cartel con una bandera sueca dibujada.
Repudio de Vladimir Putin
Al repudio del Gobierno sueco, los países musulmanes y el Vaticano se sumó también el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
La profanación del Corán “es un crimen en Rusia a diferencia de otros países”, afirmó Putin, citado por la agencia de noticias estatal TASS.
“Sabemos que otros países actúan de manera diferente: no respetan los sentimientos religiosos de las personas y siguen diciendo que esto no es un delito”, dijo el líder ruso durante una visita a la mezquita Dzhuma en Derbent, Daguestán.
“En nuestro país esto es un delito: falta de respeto e incitación al odio interreligioso”, agregó. De ese modo, el líder del Kremlin fijó su posición en torno a la decisión de la policía sueca que permitió la quema de un ejemplar del Corán, lo que encendió la ira de las autoridades turcas.


