Sequía: estiman que las exportaciones de maíz temprano pueden caer 40%
Es el cereal que se siembra primero y comienza a venderse al exterior entre marzo y abril. Es por ello que se espera menor disponibilidad de dólares en los próximos dos meses.

Concretamente, según las proyecciones del sector en base a los registros oficiales de envíos al exterior, para la campaña 2022/23 se espera un volumen muy bajo de exportación en comparación con los últimos ciclos comerciales, previendo exportaciones por 8,7 millones de toneladas entre marzo y junio que corresponde principalmente a producción temprana, muy por detrás de las 15 millones de toneladas exportadas en igual período del ciclo 2021/2, mostrando así una caída interanual de nada menos que el 40%.
Por otro lado, el pico de exportación podría ser en julio con un volumen de 4,6 millones de toneladas, levemente por debajo del pico alcanzado en dicho mes el año previo con 5 millones de toneladas. Es decir, las exportaciones 2022/23 de maíz serían más bajas y comenzarían con gran lentitud en términos generales. El volumen a exportar en la nueva campaña sería 27,5 millones de toneladas, un mínimo desde la sequía registrada en el ciclo 2017/18.
A su vez, en cuanto al valor de exportaciones de maíz, para todo el ciclo 2022/23 la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta un total de u$s7.553 millones, con una merma estimada de u$s1.655 millones respecto a la campaña previa. Por su parte, respecto al valor FOB de las exportaciones de maíz temprano entre marzo y junio la estimación se ubica en u$s2.497 millones en comparación a los u$s3.719 millones alcanzados para igual período del año 2022. De esta forma, se estima una caída de 32,8%. En tanto, se espera una compensación parcial por precios de exportación, aunque no alcanzaría para alcanzar el valor exportado el año previo.
Heladas tempranas
Hacia adelante la preocupación en el campo es el real impacto productivo sobre los cultivos de las heladas tempranas que cayeron este fin de semana en la zona núcleo. El ingreso de una ola polar transitoria generó una drástica caída de las temperaturas y a partir de ahí la soja y el maíz sufrieron las consecuencias. Es por ello que se espera que los relevamientos a campo que se realicen en los próximos días pueden arrojar un panorama más certero del estado de los cultivos y a partir de allí se aguardan un posible nuevo recorte de estimación de cosecha. De cualquier manera, la actual campaña se presenta como la más seca de los últimos 60 años y el ingreso de divisas del primer bimestre sería el menor desde la campaña agrícola 2006/2007. Un año que arrancó más que complejo para el campo y la economía.
(Ámbito Financiero)
