Al papa León XIV le extirparon un tumor canceroso del pulmón

El pontífice, de 71 años, afrontó la cirugía donde le retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho. La operación se realizó a menos de un mes de su viaje programado a Uruguay, Argentina y Perú.

 

Los médicos extirparon este martes parte del pulmón derecho del papa León XIV durante una operación de 90 minutos que se realizó después de detectarle una masa cancerosa, informó el Vaticano. El papa se despertó con normalidad después de la intervención quirúrgica. La intervención fue exitosa y se produjo a menos de un mes del viaje que tiene previsto realizar a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre. “Para garantizar que el procedimiento fuera radical, se extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho”, señaló la Santa Sede. “La intervención confirmó el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de las pruebas preoperatorias”, explicó. “El Santo Padre estuvo en el quirófano alrededor de tres horas, y la duración de la operación en sí fue de unos 90 minutos”, remarcó el comunicado. Al ser consultada sobre si había algún indicio de que el cáncer se hubiera extendido, una fuente del Vaticano señaló que se estaban realizando más pruebas.

Tras la operación, el pontífice despertó con normalidad y, después de un breve período de observación, regresó a su habitación en el décimo piso del Policlínico Gemelli. Incluso pidió la cena, según fuentes vaticanas. El Vaticano remitió horas antes otro comunicado para los medios, en el que informó que la operación fue exitosa y sin complicaciones. “La intervención ha concluido positivamente, dentro de los plazos y según lo previsto, y el Santo Padre ha regresado a su habitación”.

La hospitalización

La intervención del pontífice de 71 años, llevada a cabo en el Hospital Gemelli de Roma, estuvo a cargo de un equipo médico dirigido por Stefano Margaritora, cirujano torácico de 66 años y experto con miles de intervenciones de estas características. El Papa llegó al lugar poco después de las 13, hora local, y entró a pie, con serenidad, acompañado por sus dos secretarios, el peruano Edgard Rimaycuna y el italiano Marco Billeri, y su médico personal, Luigi Carbone. Cientos de personas y periodistas lo esperaban a su llegada. Carbone le presentó a parte del equipo médico y a directivos del hospital, antes de que el Pontífice se dirigiera al Policlínico acompañado también por varios agentes de la Gendarmería vaticana.

El doctor Luigi Carbone fue nombrado en junio del año pasado por León XIV jefe de la Dirección de Sanidad e Higiene del Gobernatorado del Estado de la Ciudad del Vaticano; dirección de la que había sido subdirector durante años. Aunque no ha habido un nombramiento específico como médico personal del Papa, es el doctor Carbone quien coordina el equipo de médicos y enfermeros que atiende a León. Fue el médico que atendió a Francisco y ahora también se ocupa de la salud de León XIV y lo acompaña en sus viajes. El domingo, tras el rezo del ángelus, el Papa anunció que sería operado para extirpar un nódulo en un pulmón, detectado en una fase muy temprana y bien localizado, según explicó él mismo. Fuentes de la Santa Sede indicaron al día siguiente que el nódulo en el pulmón se detectó en una revisión médica de “rutina”.

“Serenidad”

El secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, destacó la “serenidad” de León XIV en anunciar que será operado, al tiempo que dijo que tiene confianza en que todo se resolverá lo antes posible. “A todos nos ha impresionado la serenidad con la que el papa ha anunciado esta intervención. Esperamos que pueda resolver este problema lo antes posible. Tenemos confianza, pero, por supuesto, le acompañamos con nuestras oraciones”, señaló el cardenal italiano respondiendo a los medios al margen de un evento. Parolin también explicó que pudo ver el pontífice en la tarde del lunes y que hablaron “con mucha serenidad”, aunque confesó que está preocupado porque, dijo: “Desde luego no me esperaba algo así”.

Del mismo modo que con Parolin, el papa se reunió antes de la operación con el arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, quien aseguró que lo encontró “normal, de buen semblante y con buen aspecto”. Al despedirse, el Papa le ratificó su intención de visitar el país pese a las dudas que surgieron en las últimas horas. “Nos vemos pronto en la Argentina”, expresó. León XIV canceló, previo a la operación, todas sus audiencias hasta el próximo martes 20 de octubre debido a su hospitalización, ya que hasta ahora se prevé que tendrá una convalecencia de cerca de una semana.

El nódulo

Un nódulo pulmonar es una pequeña lesión en el pulmón, a menudo redondeada u ovalada, generalmente detectada en una radiografía o una tomografía computarizada, según información de la Clínica Universidad de Navarra. La mayoría de los nódulos pulmonares que se descubren de manera casual resultan ser lesiones benignas, sin carácter tumoral. Sin embargo, algunos nódulos pueden ser cáncer. El riesgo de malignidad es mayor según el tamaño, la forma y localización de la lesión y depende también de los antecedentes del paciente. La detección precoz de nódulos pulmonares en individuos de alto riesgo incorporados a un programa de cribado aumenta las posibilidades de detectar el cáncer de pulmón en fases tempranas. Este cáncer está causado fundamentalmente por el consumo de tabaco. Sin embargo, puede aparecer en no fumadores, motivo por el que todo nódulo pulmonar detectado debe ser objeto de seguimiento. En algunos casos, los nódulos pulmonares precisan ser biopsiados o pueden ser objeto de la realización de pruebas complementarias como un PET TC.

El acompañamiento de los fieles

En este marco, fieles, religiosos y religiosas se congregaron en la capilla del hospital para rezar por la salud del pontífice. El rezo del Rosario fue presidido por el cardenal y obispo vicario de Roma, Baldassare Reina. “Queridísimos hermanos y hermanas, en esta capilla en la que cada día el silencio orante acoge las lágrimas, custodia la esperanza y alimenta la esperanza, elevemos juntos nuestra súplica para que el Señor sostenga a nuestro obispo y conforte a todos los que están aquí hospitalizados”, comenzó el purpurado. En la oración en la capilla del hospital, retransmitida por los medios vaticanos, participaron algunos colaboradores del pontífice, religiosos y religiosas y fieles, pero también se han convocado rezos en iglesias de todo el mundo.

De esta manera, el Policlínico Gemelli de Roma ha vuelto a ser el escenario protagonista de un pontificado. Allí, Juan Pablo II fue hospitalizado diez veces y por ese motivo en 1996, incluso bromeó diciendo: “El Vaticano Uno está en la plaza de San Pedro, el Vaticano Dos está en Castel Gandolfo, el Vaticano Tres se ha convertido en el Policlínico Gemelli”. Francisco y Juan Pablo II han sido los únicos pontífices que han sido tratados en el Gemelli, ya que Benedicto XVI nunca fue hospitalizado y solo visitó allí a su hermano. Con anterioridad, los pontífices, en caso de enfermedad, siempre habían sido tratados dentro del Vaticano, incluso instalando un quirófano. Y Pío XII, por ejemplo, murió en la residencia de Castel Gandolfo. El grave atentado cometido por el terrorista turco Ali Agca en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981 obligó al Vaticano a pensar en la necesidad de tener una estructura hospitalaria preparada en cualquier momento para los papas, de manera que se reservó una parte de la planta 10 del gran hospital romano, en el norte de la ciudad. Desde entonces, los Papas cuentan allí con un departamento de uso exclusivo, simple, austero, con paredes color blanco, compuesto por una habitación con televisión, un baño y un pequeño salón con sofá para que descansen también los acompañantes del pontífice y el personal de seguridad. En caso de hospitalización, en la planta y la entrada del hospital siempre se establece un severo protocolo de seguridad de la Policía italiana y de la Gendarmería vaticana.

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