El Senado tratará esta semana la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central
La iniciativa será debatida el jueves 17 de septiembre y, si no recibe modificaciones, quedará convertida en ley. El proyecto redefine los objetivos del BCRA, refuerza su autonomía y establece mayores restricciones al financiamiento del Tesoro.

La presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que la Cámara alta tratará este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las iniciativas económicas que el Gobierno de Javier Milei considera prioritarias. El proyecto ya cuenta con media sanción de Diputados y, en caso de ser aprobado sin cambios, quedará convertido en ley.
La iniciativa obtuvo dictamen la semana pasada durante un plenario de las comisiones de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda, donde participaron el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning. Diputados había dado su aprobación al texto el pasado 26 de agosto.
Bullrich confirmó la fecha durante una exposición ante el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. Según consignó Infobae, el oficialismo prevé que la sesión del jueves incluya además otros proyectos económicos, entre ellos Inocencia Fiscal II, que también cuenta con media sanción de la Cámara baja y dictamen de comisión. La intención del bloque gobernante es incorporar además modificaciones al régimen de biocombustibles y convenios vinculados con la transferencia de competencias judiciales penales de la Nación a la Ciudad de Buenos Aires.
Uno de los principales cambios incluidos en la reforma establece que la misión central del Banco Central será preservar el valor de la moneda nacional. El texto modifica así el esquema de objetivos vigente desde 2012 y fija límites más estrictos para el financiamiento del Tesoro, con el propósito declarado de reducir la posibilidad de que la autoridad monetaria financie directamente al Estado.
La propuesta también introduce mayores condiciones para remover al presidente y a los miembros del directorio del BCRA, elimina el concepto de reservas de libre disponibilidad y modifica el sistema de distribución de utilidades. Al mismo tiempo, establece un mecanismo destinado a cancelar progresivamente las letras intransferibles y los adelantos transitorios acumulados en el activo del Banco Central.
Bullrich sostuvo que estos cambios buscan otorgar mayor autonomía a la autoridad monetaria y generar reglas capaces de mantenerse independientemente de los cambios de gobierno. Como referencia mencionó los modelos aplicados en países como Brasil, Chile, Perú y Uruguay, cuyos bancos centrales cuentan, según explicó, con mayores niveles de independencia respecto de los gobiernos de turno.
Durante su exposición, la senadora también se refirió a las consecuencias sociales del programa económico y reconoció que el proceso de estabilización implica costos para distintos sectores. Planteó que uno de los desafíos políticos del oficialismo será sostener las reformas durante el tiempo suficiente para que puedan observarse sus resultados, en un escenario que definió como complejo por la adaptación de empresas y sectores productivos a nuevas condiciones de competencia.
La legisladora vinculó ese proceso con la necesidad de otorgar continuidad política al programa iniciado por Milei y repasó las dificultades que atravesaron anteriores gobiernos no peronistas desde el retorno de la democracia. En ese marco mencionó las experiencias de Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri y sostuvo que la permanencia de las actuales reformas dependerá también de la capacidad del oficialismo para consolidar su proyecto político.
Bullrich abordó además la estructura tributaria argentina y planteó que, si las condiciones fiscales lo permiten, deberían reducirse impuestos como el gravamen al cheque, las retenciones, Ganancias para las empresas, Ingresos Brutos y distintas tasas municipales. También señaló que una eventual reducción del IVA podría beneficiar directamente a los trabajadores asalariados, aunque condicionó cualquier modificación impositiva al mantenimiento del superávit fiscal.
La senadora reclamó además que provincias y municipios acompañen los incentivos nacionales destinados a promover inversiones mediante una reducción de sus propias cargas fiscales. Mencionó en ese sentido al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y sostuvo que el costo de los beneficios destinados a atraer capitales no debería recaer únicamente sobre el Estado nacional.
La votación de la nueva Carta Orgánica del Banco Central aparece así como uno de los próximos pasos de la agenda económica del Gobierno en el Congreso. El oficialismo apuesta a consolidar un esquema que limite el financiamiento monetario del Tesoro, fortalezca la autonomía del BCRA y establezca reglas de funcionamiento con mayor permanencia institucional.
