Salarios en EEUU subieron 38% desde 2019, pero la inflación se llevó el 80% de la ganancia
El salario semanal promedio alcanzó los US$1.250 en la primera mitad de 2026, pero la mejora real fue de apenas US$70 por semana, con grandes disparidades según la ocupación y el nivel de ingreso.

El bolsillo de los trabajadores estadounidenses refleja una paradoja que atraviesa la economía del país. El salario semanal promedio de tiempo completo en Estados Unidos alcanzó los US$1.250 en la primera mitad de 2026, lo que representa un incremento nominal del 38% respecto de 2019. Sin embargo, la inflación absorbió cerca del 80% de esa mejora, dejando una ganancia real de apenas US$70 por semana, una cifra que explica por qué millones de hogares atravesaron los últimos siete años con la sensación de que los aumentos salariales no alteraban significativamente su presupuesto familiar, tal como reveló un informe de CBS News publicado por Ámbito.
El análisis, basado en datos del censo, muestra que aunque los ingresos crecieron más rápido que los precios desde 2019, la distancia entre ambas curvas fue mínima. En junio de 2022, cuando la inflación alcanzó su punto máximo con un aumento interanual del 9% (el mayor desde 1981), los incrementos salariales casi quedaron completamente anulados por el encarecimiento del costo de vida. Para una familia tipo, los US$70 adicionales por semana representaron una mejora limitada: aproximadamente lo que cuesta llenar el tanque de gasolina de un vehículo o menos de un tercio de la compra semanal para una familia de cuatro personas.
Pero la foto general oculta una realidad fragmentada. El estudio encontró que las mejoras no impactaron de manera uniforme entre los trabajadores. De las ocupaciones que pudieron medirse con fiabilidad, cerca de la mitad superó la inflación, alrededor de una cuarta parte se mantuvo sin cambios reales y la otra cuarta perdió terreno, aun con salarios nominales en alza. La distribución por niveles de ingreso también contradijo una expectativa habitual: cuanto más alto era el salario, menor fue el aumento real. El 10% de los trabajadores con menores ingresos obtuvo una mejora del 9,4% después de la inflación, frente al 5,9% del trabajador promedio y apenas el 2,6% del 25% mejor pagado.
La magnitud de esa disparidad se evidencia al comparar dos empleos de alta presencia en el mercado laboral. Los enfermeros titulados y los policías ganan alrededor de US$80.000 al año, pero mientras el salario de los policías creció casi un 10% en términos reales, el de los enfermeros prácticamente no cambió al descontar la inflación. Algunos de los incrementos más significativos se registraron en empleos históricamente mal pagados: los auxiliares de enfermería, cuidadores de niños y camareros superaron la inflación en más de un 10% durante esos siete años. En el caso de los camareros, el informe señala una razón concreta: las propinas suelen ser un porcentaje de la cuenta, por lo que cuando subieron los precios de los menús, esas propinas tendieron a subir también.
El recorrido fue distinto para los docentes. Los salarios de los maestros de primaria y secundaria cayeron alrededor de un 5% tras ajustar por inflación, y los de los profesores de bachillerato retrocedieron un poco más. Los carteros también perdieron cerca de un 10% de su poder adquisitivo.
Con todo, el balance histórico arrojó un desempeño superior al de la mayoría de los ciclos equivalentes desde 1979. En términos reales, la remuneración del trabajador medio registró una suba del 5,9% entre 2019 y 2026, en contraste con la contracción del 3,6% observada en la década posterior a 1979 y el leve avance del 0,3% anotado en los años noventa. Sin embargo, el escenario más reciente dio cuenta de un cierto desgaste. De acuerdo con el Índice de Costos de Empleo difundido por la Oficina de Estadísticas Laborales estadounidense (BLS), los sueldos nominales del sector privado experimentaron un alza del 3,1% interanual a junio de 2026, pero en términos reales, al descontar el efecto inflacionario, sufrieron un retroceso del 0,4% en igual lapso. Para el trabajador promedio por hora, la ganancia real entre junio de 2025 y junio de 2026 fue de apenas 0,1%, prácticamente sin cambios. La inflación, que cerró mayo de 2026 en 4,2% interanual impulsada en parte por los precios de la energía, siguió recortando márgenes que el análisis de CBS News tardó siete años en acumular.
