Obras sociales pierden más de un millón de afiliados y la salud pública absorbe la demanda
La caída del empleo registrado y el fuerte aumento de las prepagas empujaron a 1,2 millones de personas al sistema público de salud, con los jóvenes de entre 15 y 29 años como el grupo más afectado por la pérdida de cobertura privada.

El sistema de salud argentino atraviesa una reconfiguración silenciosa pero profunda. Las obras sociales nacionales perdieron 1.028.412 beneficiarios desde noviembre de 2023, según datos de la Superintendencia de Servicios de Salud relevados por el Instituto Argentina Grande (IAG). La caída, que se produce en paralelo a la destrucción de empleo registrado y al encarecimiento de las prepagas, está derivando en una mayor presión sobre los hospitales y centros de salud públicos, que ya enfrentan limitaciones de recursos para atender la creciente demanda.
El fenómeno no es homogéneo. Mientras la mayoría de las obras sociales experimentaron retrocesos significativos, una sola entidad logró expandirse: OSDEPYM, la obra social de los monotributistas, que incrementó su cantidad de afiliados un 154% en el período analizado, en línea con el crecimiento de este segmento de trabajadores. El resto de las coberturas sufrió caídas pronunciadas. OSECAC, vinculada a los trabajadores de Comercio, perdió el 20,2% de sus beneficiarios; OSPRERA (rurales) cayó 15,9%; OSPCN (estatales) bajó 19,1%; OSPeCon (construcción) retrocedió 25,4%; y OSPe (petroleros) se redujo 5,1%.
Estos números reflejan el comportamiento del mercado laboral. Desde noviembre de 2023, la construcción perdió el 13,8% de sus empleados (-60.646 puestos), el comercio cayó 0,8% (-9.413) y el sector petrolero, 8,8% (-8.282). Los estatales, por su parte, sufrieron una baja de 2,1% (-73.052 trabajadores). En total, se perdieron más de 235.000 empleos privados registrados y otros 73.000 públicos, lo que no solo deja al trabajador sin cobertura, sino que arrastra a todo su grupo familiar.
El panorama se agrava por la fuerte suba de las prepagas. Con la desregulación del sector, las cuotas aumentaron 460% entre noviembre de 2023 y la actualidad, muy por encima de la inflación acumulada del 320% en el mismo período. Esta disparidad expulsó del sistema privado a miles de personas que ya no pueden costear una cobertura médica.
El resultado es contundente: según la Encuesta Permanente de Hogares, en el cuarto trimestre de 2023 había 9.428.131 personas sin prepaga, obra social ni mutual. Para el primer trimestre de 2026, esa cifra trepó a 10.674.416, lo que implica 1.246.285 personas más sin cobertura privada. La proporción sobre el total de la población pasó del 32% al 35,6%. Se estima que en el último trimestre analizado, 231.141 personas pasaron a depender exclusivamente del sistema público de salud.
El deterioro es especialmente marcado entre los jóvenes de 15 a 29 años. En ese grupo etario, el 49,9% no cuenta con obra social, prepaga ni mutual y depende del sistema público. En comparación con el cuarto trimestre de 2023, son 438.790 jóvenes más en esa situación, lo que representa un crecimiento del 15,3%, el mayor incremento relativo entre todos los grupos etarios analizados.
Como señala el medio que relevó estos datos, la combinación de pérdida de empleo, aumento de costos y desregulación está generando una transferencia masiva de usuarios hacia la salud pública, un sistema que históricamente operó con recursos limitados y que ahora enfrenta el desafío de atender a una población creciente sin un incremento proporcional de su financiamiento. El escenario plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo sanitario argentino y la necesidad de revisar las políticas de cobertura en un contexto de ajuste fiscal y recesión.
