BlackRock advierte más riesgo geopolítico tras la intervención sobre el yen
La gestora considera que la decisión de Estados Unidos de vender euros para comprar yenes sin aviso previo a las autoridades europeas refleja una menor coordinación internacional. El escenario refuerza su cautela frente a los bonos soberanos de largo plazo.

BlackRock advirtió que la reciente intervención de Estados Unidos en el mercado cambiario para respaldar al yen japonés incorpora un nuevo componente de riesgo geopolítico para los inversores y reduce el atractivo de los bonos gubernamentales con vencimientos más extensos.
La operación consistió en la venta de euros para adquirir yenes y fue comunicada a las autoridades monetarias europeas después de haberse concretado. Para la administradora de activos, el procedimiento representa una señal de menor cooperación entre las principales economías.
James Turner, director de renta fija global para Europa, Medio Oriente y África de BlackRock, consideró que este tipo de episodios incrementa la incertidumbre en los mercados, aun cuando la intervención cambiaria no tenga necesariamente un impacto directo sobre la deuda soberana europea.
Según informó Bloomberg Línea, la gestora mantiene una posición especialmente cautelosa sobre los bonos de mayor duración debido a la volatilidad que presenta actualmente el tramo largo de las curvas de rendimiento.
BlackRock identifica como principales factores de riesgo la inestabilidad geopolítica, las presiones inflacionarias y el elevado nivel de endeudamiento de los gobiernos. Estos elementos pueden exigir mayores rendimientos a los inversores para mantener títulos con vencimientos a largo plazo.
La preocupación ya se refleja en los mercados de deuda. Los bonos soberanos de mayor duración registraron pérdidas en las últimas semanas y el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años alcanzó recientemente su nivel más alto en casi dos décadas.
Cuando sube el rendimiento exigido por los inversores, el precio de los bonos existentes disminuye. Este comportamiento refleja una mayor percepción de riesgo sobre la evolución futura de la inflación, las finanzas públicas y las relaciones entre las principales potencias económicas.
La intervención sobre el yen sumó además un elemento diplomático. Estados Unidos habría informado al Banco Central Europeo sobre la venta de euros recién después de finalizar la operación, una decisión que sorprendió a las autoridades monetarias en Frankfurt.
Para BlackRock, el episodio constituye una señal de que las economías desarrolladas podrían estar adoptando decisiones financieras con un menor grado de coordinación. Ese escenario incrementa la incertidumbre sobre las políticas cambiarias y monetarias internacionales.
La gestora considera que este contexto justifica evitar una exposición excesiva a deuda soberana de vencimientos largos, donde las fluctuaciones de precios son mayores ante cambios en las expectativas sobre inflación, tasas de interés o riesgo político.
El comportamiento de los bonos continuará condicionado por las decisiones de los bancos centrales, la trayectoria del endeudamiento público y la evolución de las tensiones internacionales, factores que actualmente mantienen elevada la prima exigida por los inversores para asumir riesgo a largo plazo.
