Sánchez pide una respuesta común de la UE ante la crisis migratoria en Ceuta
El presidente del Gobierno español solicitó una reunión extraordinaria de ministros del Interior para coordinar la protección de las fronteras exteriores y cuestionó los reclamos de algunos países para excluir temporalmente a España del espacio Schengen.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pidió a la Unión Europea que convoque de manera urgente una reunión extraordinaria de ministros del Interior para establecer una respuesta conjunta ante la crisis migratoria registrada en Ceuta. El mandatario expresó su preocupación por las reacciones de algunos Estados miembros y reclamó mayor solidaridad frente a situaciones que afectan las fronteras exteriores del bloque.
En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Sánchez informó que alrededor de 50.000 migrantes ingresaron irregularmente en el enclave español del norte de África. Según el Gobierno, las autoridades lograron recuperar el control fronterizo en menos de 48 horas, brindaron asistencia humanitaria y evitaron desplazamientos no autorizados hacia otros territorios europeos.
Las autoridades españolas también indicaron que más de 48.000 personas regresaron a Marruecos durante ese período. El operativo fue desarrollado mediante la cooperación entre Madrid y Rabat, junto con el respaldo recibido por parte de otros países de la Unión Europea.
Según consignó Página/12, Sánchez defendió la política migratoria española y sostuvo que el país mantiene una de las fronteras exteriores más seguras del bloque. Sin embargo, cuestionó que algunos gobiernos europeos respondieran a la crisis con críticas y pedidos para suspender temporalmente la participación española en el espacio Schengen.
El mandatario afirmó que esas posiciones están motivadas por prejuicios, desinformación o intereses políticos y advirtió que contradicen los principios europeos de solidaridad y responsabilidad compartida. También consideró que la protección de las fronteras exteriores no puede quedar únicamente en manos de los países geográficamente más expuestos.
Sánchez pidió a Irlanda, que ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, que organice una videoconferencia urgente entre los responsables del área de Interior. El objetivo sería acordar procedimientos comunes para responder a nuevos episodios migratorios y reafirmar la obligación colectiva de proteger las fronteras del bloque.
De acuerdo con las cifras difundidas por el Gobierno español, al menos 67 personas murieron durante la crisis. El episodio se convirtió en uno de los mayores ingresos irregulares registrados en la frontera sur de España durante los últimos años y profundizó las diferencias entre los Estados miembros sobre la gestión de la migración.
Frente a las críticas recibidas, Sánchez también difundió estadísticas de Frontex sobre las entradas irregulares registradas entre 2021 y 2026. Los datos ubican a Italia como el principal punto de ingreso, seguida por la ruta de los Balcanes occidentales y Grecia, mientras que las objeciones más duras hacia España provinieron de países como Finlandia y Polonia.
